|
DROGAS
No es reciente el esfuerzo que la Organización de Estados
Americanos (OEA), los países que la componen y la Comisión
Interamericana para el control del Abuso de Drogas CICAD han venido
haciendo para combatir los problemas ocasionados por el uso indebido,
la producción, tráfico, y distribución ilícita de drogas así
como contra sus modalidades conexas.
Teniendo en cuenta las amenazas que estas actividades presentan
para el desarrollo social, político y económico de nuestros
pueblos, los países del hemisferio de común acuerdo con la OEA, se
han comprometido a seguir luchando conjuntamente contra este fenómeno
y sus ramificaciones: corrupción, lavado de dinero, violencia,
entre otros.
A partir de la iniciativa 6 del Plan de Acción de Miami, y
habiendo ratificado la Convención de las Naciones Unidas contra el
Tráfico Ilícito de Estupefacientes para el Siglo XXI, los 34 países
miembros de la OEA desarrollaron un enfoque integrado y equilibrado
del fenómeno de las drogas; éste no sólo incluye las cuestiones
relacionadas con la oferta y la demanda, también enfrenta los
efectos secundarios que dichas actividades producen. Es por eso que
junto con la "Estrategia Interamericana contra las Drogas en el
Hemisferio" se han realizado diferentes proyectos que proponen
acciones nacionales y colectivas frente a la demanda, la oferta, los
cultivos ilícitos, el lavado de dinero, el control de productos químicos,
las legislaciones, la prevención, el transporte, los medios de
comunicación, el control de armas de fuego, municiones y explosivos
entre otros.
Cabe anotar, que dada la magnitud del problema, los países del
continente han adoptado una responsabilidad común (multilateral)
frente al mismo. Sin embargo, por las particularidades de la
producción, y el consumo, los países han recurrido a acuerdos
subregionales, bilaterales, y nacionales. Siempre cuidando la
soberanía de cada Estado.
Estrategia Interamericana contra las Drogas en el Hemisferio
A la luz de este nuevo enfoque, y siguiendo la lógica de los
avances que se han logrado desde la Cumbre de Miami, en una reunión
celebrada en Uruguay en diciembre de 1996, la Comisión
Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) negoció
en el marco de la OEA, la Estrategia Interamericana contra las
Drogas en el Hemisferio. Dicha estrategia es una declaración
detallada de 42 puntos comunes de políticas, compromisos y cursos
de acción planificados.
La estrategia identifica al narcotráfico como un fenómeno
complejo, cambiante y global que requiere de acciones modernas para
combatirlo. Deacurdo con esta descripción la estrategia señala que
la cooperación hemisférica es tan importante como los esfuerzos
que se realizan nacionalmente. Por eso, los 42 puntos que la
componen además de estar distribuidos en tres areas particulares:
la reducción de la demanda, la reducción de la oferta, y las
medidas de control, promueven las decisiones multilaterales y abogan
por la reponsabilidad colectiva del problema de las drogas en el
hemisferio.
En noviembre de 1995 se celebró en Buenos Aires, la Conferencia
Ministerial sobre Lavado de Dinero; a ésta asistieron los
presidentes de los bancos centrales de todo el Hemisferio. El plan
de acción, producto de ésta, resalta la acción coordinada del
continente en materias jurídicas, reguladoras y de cumplimiento de
las leyes, y aboga por la aplicación de mecanismos de evaluación
continua.
Además de los esfuerzos realizados en Buenos Aires es importante
señalar la participación de otros organismos como el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) y el Grupo de Acción financiera
del Caribe (CFATA), quienes en compañía de la CICAD han
implementado programas para proteger las instituciones financieras
de la región. Así mismo, la ayuda económica del BID, la Unión
Europea, y Estados Unidos en estos proyectos ha sido muy importante.
Estados Unidos por su parte, ha estado implementando, desde 1995, la
ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (IEPA)1.
Hacer más homogéneos los sistemas jurídicos, y legislativos
del continente es una de las prioridades en la lucha contra las
drogas. Así mismo, el diálogo permanente entre países y los
acuerdos de cooperación son herramientas necesarias, para detener
esta actividad. Durante las reuniones cumbres centroamericana y del
Caribe, llevadas a cabo en Mayo de 1997, se abordó el tema del
control de estupefacientes y la aplicación de leyes en esta área.
En el mismo año, Washington fue la sede de la Conferencia
Ministerial Centroamericana; ésta fue un intento entre los Estados
Unidos y los Estados de Centro América de hacer los sistemas jurídicos
más compatibles, y de reemplazar las relaciones bilaterales por
alianzas multilaterales.
En materia jurídica y legislativa a pesar de los obstáculos que
enfrentan investigadores, fiscales, y jueces, se ha logrado la
detención o entrega de importantes narcotraficantes. Teniendo en
cuenta los niveles de corrupción que produce el mercado de las
drogas, estos son logros significativos.
Una herramienta importante en todo este proceso es la comunicación
y cooperación permanente entre los países involucrados. Gracias a
alianzas entre los mismos se ha logrado frenar el tráfico de droga
y la fuga de importantes narcotraficantes a través de acuerdos marítimos
(especialmente en el Caribe), terrestres (zona Andina, frontera México
- Estados Unidos), y aéreos (especialmente entre Perú, Colombia, y
Estado Unidos).
Además de los avances en cuanto a supervisión en las vías de
comunicación, el intercambio de información y la cooperación
multilateral, han facilitado el control del tráfico de sustancias
químicas necesarias para el procesamiento de los narcóticos. En
1995, por ejemplo, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela
firmaron acuerdos de cooperación con la Unión Europea. En 1996, en
Rio de Janeiro, se formó un comité de inteligencia tripartito
compuesto por Brasil, Colombia y Perú, con el mismo fin. Canadá, México,
Estados Unidos, y la Unión Europea también desarrollaron acuerdos
relacionados con este tema.
Otro aspecto que se debe analizar es el de los cultivos ilícitos.
Junto con la destrucción de los mismos debe haber medidas de
desarrollo alternativo, y mecanismos ecológicos que ayuden a
preservar el medio ambiente. Según los datos del Informe sobre la
implementación de las decisiones alcanzadas en la Cumbre de las Américas
de Miami de 1994, Words into Deeds (para el año de la edición del
texto, 1998) "ha habido una reducción neta de al menos 10% en
el cultivo de la coca en toda la zona de los Andes"2
.
Junto con la oferta, la demanda es uno de los principales frentes
del mercado de las drogas. Por esto los países del hemisferio han
tomado serias medidas que atacan el consumo de las drogas, a través
de campañas educativas, programas de prevención, y mecanismos de
rehabilitación. Según el informe anteriormente citado, en Estado
Unidos la demanda de cocaína y marihuana ha disminuido, pero el
consumo de heroína y de drogas sintéticas, como metanfetaminas, ha
aumentado.
A puertas de la Cumbre de Santiago, los gobiernos del continente
vieron la necesidad de crear un mecanismo de evaluación continua.
En la Primera Reunión Consultiva de la CICAD llevada a cabo del 11
al 12 de Diciembre de 1997 en Washington D.C, se expusieron
propuestas realcionadas con la formación de un mecanismo de
evaluación multilateral que hiciera recomendaciones periódicas a
los Estados miembros para mejorar su capacidad de control del tráfico
y abuso de drogas y trabajara por el fortalecimiento de la cooperación
multilateral.
Siguinedo el enfoque integral y equilibrado que los miembros de
la OEA le han dado al fenómeno del narcotráfico, se han
desarrollado programas para el control de tráfico y contrabando de
armas de fuego, municiones y explosivos, evitando así que se desvíen
hacía narcotraficantes y otros delincuentes. Con este fin, en
noviembre de 1997 los países del Hemisferio firmaron la Convención
Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de
Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Afines.
_________________________
1 Con esta ley "las
autoridades estadounidenses pueden congelar los activos de las
empresas sospechosas de operar como frentes para los carteles de
cocaína de Colombia e impedir que personas en los Estado Unidos se
dediquen al comercio con esos grupos". DEPARTMENT OF STATE,
WASHINGTON, D.C. Words into Deeds. Progress Since the Miami Summit
Washington D.C: Department of State Publication, Bureau of
Inter-American Affairs, Abril 1998, pg 55
2 DEPARTMENT OF STATE,
WASHINGTON, D.C. Words into Deeds. Progress Since the Miami Summit
Washington D.C: Department of State Publication, Bureau of
Inter-American Affairs, Abril 1998, pg 54. |