Cumbre de las Americas

Exposicion de los Ministros de Relaciones Exteriores Sobre la Ejecucion de la Cumbre

(Haiti, 4 de Junio de 1995)

La Cumbre de las Américas realizada en Miami fue un evento de importancia histórica para el Hemisferio Occidental. Treinta y cuatro mandatarios democráticamente elegidos, aunque enfrentados a diferentes desafíos de desarrollo, expresaron su determinación común de buscar la prosperidad a través de mercados abiertos, de la integración hemisférica y del desarrollo sostenible. Reconocieron que la consolidación de lazos de cooperación más estrechos en el hemisferio constituye la clave para la promoción de intereses y valores compartidos, y manifestaron su compromiso conjunto con la paz, las prácticas democráticas, la integración económica y la justicia social. En los meses que han seguido a la Cumbre, los Gobiernos del hemisferio han dado muestras concretas de ese compromiso a través de muchas iniciativas importantes, tanto multilaterales como individuales, para lograr en forma solidaria el Plan de Acción de la Cumbre.

Trabajo en conjunto

El Plan de Acción, que lanzó y sistematizó algunas acciones y aceleró otras ya empezadas, es un documento amplio y valioso. Los veintitrés ítems que lo componen hacen explícito un programa de acción nacional e internacional para mejorar la calidad de vida de todos en nuestras sociedades.

La relación de iniciativas y realizaciones de nuestros países, individual o colectivamente considerada, reafirma nuestro firme propósito y nuestra determinación en hacer de la ejecución del Plan de Acción un legado duradero de la Cumbre de las Américas.

Nuestro hemisferio posee instituciones multilaterales vigorosas, entre las que se destacan la Organización de los Estados Americanos, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización Panamericana de la Salud y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe. Cada cual tiene tareas específicas en la ejecución del Plan de Acción. Los informes presentados por esas organizaciones reflejan su éxito en adecuar rápidamente sus programas de trabajo a los mandatos recibidos de la Cumbre y a destinar recursos significativos a la realización de las metas de la Cumbre. Los organismos subregionales de integración tienen un papel protagonista en la consecución de estos objetivos.

Las actividades ilustrativas de las acciones de nuestros países y de las organizaciones internacionales indicadas constan como anexo a este informe.

Los varios organismos de integración subregional, además de las iniciativas o los acuerdos tales como la Alianza para el Desarrollo Sostenible de Centroamérica y el Pacto Amazonco, también contribuyen a la ejecución de la Cumbre a través de programas de trabajo que complementan y promueven las metas de la Declaración de Principios y del Plan de Acción de la Cumbre.

Igualmente nuestras sociedades civiles - individuos, sector privado, trabajadores, partidos políticos, sector académico y otros actores y organizaciones no gubernamentales - aceptaron el desafío de la ejecución de la Cumbre, y se encuentran empeñadas en conseguir un debate público de mejor calidad en nuestras democracias, la defensa vigorosa de los derechos humanos, la promoción y valorización de nuestra expresión cultural, el aprovechamiento decidido de nuestros recursos, la protección vigilante de nuestro medio ambiente y la distribución equitativa de los beneficios de nuestro crecimiento.

Enfrentando desafíos

En la Cumbre de las Américas los mandatarios reconocieron que un cambio drástico y acelerado de las políticas de desarrollo puede traer ajustes sociales dolorosos y distorsiones económicas a corto plazo. Dentro del espíritu de la Cumbre, las crisis económicas pueden ser atendidas mediante la cooperación por los propios países americanos. Dentro de ese espíritu y frente a ciertas crisis recientes de gran envergadura, el hemisferio demostró lo que está en capacidad de hacer para encontrar solución a las mismas con solidaridad y determinación. Las controversias entre los Estados Americanos pueden y deben ser solucionadas pacíficamente.

Redoblar esfuerzos

Teniendo en cuenta la interrelación entre democracia y desarrollo y la necesidad de que se tomen iniciativas de forma integral y equilibrada en todas las áreas cubiertas por el Plan de Acción, algunos temas exigirán redoblada atención.

Rumbo al futuro

Reconocemos la necesidad de intensificar nuestros esfuerzos colectivos e individuales para asegurar la plena realización del compromiso de la Cumbre de las Américas.

Nuestros Gobiernos organizarán importantes eventos en los próximos meses. Las reuniones de nuestros colegas ministros responsables del comercio, turismo, ciencia y tecnología, y la lucha contra el lavado de dinero, profundizarán nuestra comprensión de temas vitales y darán renovado estímulo a la acción nacional e internacional.

La Reunión de Primeras Damas en Paraguay, del 16 al 20 de octubre, prestará una valiosa contribución a las tareas fundamentales de desarrollo, particularmente a aquellas que tienen mayor impacto sobre el bienestar de la familia y la niñez.

La Conferencia Cumbre sobre Desarrollo Sostenible que se realizará el año próximo en Bolivia constituirá una oportunidad de especial importancia para promover los programas de desarrollo y ampliar nuestro conocinúento de la interdependencia existente entre el desarrollo y el medio ambiente.

Los esfuerzos conjuntos entre los sectores público y privado, tales como el Foro de Denver sobre Comercio, favorecerán el flujo de información en el hemisferio y estimularán una participación más amplia en la ejecución de la Cumbre.

Los esfuerzos que realizan la Organización de los Estados Americanos, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización Panamericana de la Salud y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para la América Latina y el Caribe para reorientar sus actividades en respuesta a la Cumbre de las Américas, deberán comenzar a dar resultados significativos a lo largo del próximo año. Los recursos entregados a esas instituciones y que ellas distribuyen representan un indicador fundamental de nuestra voluntad política de ejecutar el Plan de Acción de la Cumbre.

La Cumbre de las Américas nos ha dado un nuevo marco de referencia a través del cual estamos en capacidad de hacer frente a las cuestiones más importantes que nos afectan como individuos, como naciones y como pueblos. El Proceso de Miami, caracterizado por consultas abiertas e intensivas, incluida la participación del sector privado y de organizaciones y actores no gubernamentales, y por un espíritu de igualdad, solidaridad y respeto mutuo entre nuestras naciones, representa el mejor medio para garantizar la libertad y la prosperidad en el hemisferio.

Esperamos con optimismo los resultados de las reuniones a celebrarse en los próximos doce meses. Esperamos reunirnos nuevamente en el plazo de un año para revisar el progreso en el logro de los objetivos de la Cumbre y presentar una recomendación a nuestros presidentes y primeros ministros sobre la conveniencia de convocar otra cumbre en un futuro próximo.

[SIRG/1995/I_M/tracker.htm][SIRG/1995/I_M/tracker.htm]