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El Proceso de Cumbres Interamericanas

I. Introducción:

El Proceso de Cumbres de las Américas ("Proceso de Cumbres") consiste en una serie de reuniones institucionalizadas al más alto nivel gubernamental de toma de decisiones del Hemisferio Occidental. El propósito de las reuniones ("Cumbres") es el de discutir temas comunes y buscar soluciones a problemas compartidos por todos los países de las Américas, sean de naturaleza económica, social, militar o política.

El proceso tiene tanto principios políticos como elementos institucionales. Los principios políticos del proceso dictan que este debe incluir a las naciones de las Américas que tengan gobiernos elegidos democráticamente, que operen con economías de mercado libre, que lleven a cabo negociaciones internacionales multilaterales con bases igualitarias y aquellos que tomen decisiones por consenso. Los elementos institucionales son los mecanismos y órganos a cargo del proceso, toma de decisiones, implementación y seguimiento.

Este breve documento define los sucesos del proceso de cumbres desde 1994 hasta 1998, desde la preparación para la Primer Cumbre de las Américas (Miami) hasta la Segunda Cumbre de las Américas celebrada en Santiago, Chile. También ofrece un resumen de los varios órganos institucionales y describe brevemente el papel de la OEA en el Proceso de Cumbres.

II.  Breve Reseña Histórica del Nuevo Proceso de Cumbres

Primeras Cumbres

Se celebraron dos Cumbres Presidenciales anteriores a Miami. La primera, en julio de 1956, reunió a 19 líderes de distintos países en la Cuidad de Panamá, Panamá con el auspicio de la Organización de Estados Americanos. Se esperaba que la Cumbre fortaleciera a la OEA como fuerza guiadora para el desarrollo económico y social de las Américas. Los representantes reunidos en Panamá emprendieron las siguientes acciones:

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Izquierda:  El Presidente Estadounidense Dwight D. Eisenhower firmando documentos en Panamá en 1956.
  • Se establecieron comités para estudiar los problemas críticos en el Hemisferio.
  • Se adopto la Declaración de Panamá, la cual instaba a un esfuerzo cooperativo para promover la libertad humana y aumentar el nivel de vida.
  • La reunión ayudo a establecer las bases para la creación del Banco Interamericano de Desarrollo, (link al BID; Acuerdo para el establecimiento de BID) y los elementos de la Alianza para el Progreso.

 

 

La segunda Cumbre, celebrada en Punta del Este, Uruguay en abril de 1967 también reunió a 19 lideres del hemisferio, además de un representante de Haití.

Su objetivo era fortalecer la Alianza para el Progreso, esta fue una iniciativa del Presidente Kennedy para promover el desarrollo y las relaciones pacificas en las Américas. Los líderes estaban motivados por las condiciones sociales y económicas desesperantes que amenazaban con crear inestabilidad en muchas partes del Hemisferio. A pesar de que los estados Unidos de Norte América celebró reuniones para desarrollar la agenda de las Cumbres, la OEA llevó a cabo el proceso de consultas y co-auspició el evento junto con Uruguay.

La Conferencia dio origen a la Declaración de los Presidentes de América, la cual fue firmada por 19 de los 20 países participantes. La Declaración estableció numerosos objetivos, incluyendo la creación del Mercado Común para América Latina, que no involucraba a los Estados Unidos de América en 1980 y la cooperación multilateral de desarrollo de infraestructuras, agricultura, control de armas y educación.

wpeC.gif (101956 bytes)Foto Derecha: Los jefes de las delegaciones, incluyendo el Presidente Norteamericano Lyndon B. Johnson, durante las deliberaciones en Punta del Este en 1967.

Desgraciadamente, en 1967 no se logró una visión del comercio libre al sur de los Estados Unidos de Norteamérica en el Hemisferio, y el plan de desarrollo nunca se implementó en su totalidad.

Veintisiete años después, en Miami, existían condiciones históricas favorables para que los gobiernos de las Américas se volvieran a reunir una vez más. El fin de la Guerra Fría trajo consigo una nueva era de consenso y entendimiento en un momento en el cual los pueblos del continente seguían enfrentando problemas importantes, ahora menos ideológicos y más concretos.

El Nuevo Proceso de Cumbres

Reorganizar las relaciones Interamericanas, adaptando las discusiones y los procedimientos a las nuevas condiciones políticas, económicas y sociales del mundo y de la región, fue uno de los objetivos fundamentales del Moderno Proceso de Cumbres que se inició en Miami en 1994.

La existencia de nuevos participantes, de puntos de referencia así como también de un entendimiento general sobre principios políticos y económicos basados en los principios de democracia y economía de mercado hicieron posible una cooperación política e integración económica sin precedentes en el Hemisferio, desde Canadá hasta Argentina.

Los jefes de Estado y de gobierno de las Américas, los arquitectos de este nuevo sistema, decidieron reunirse periódicamente con el fin de definir los preceptos fundamentales de la nueva agenda Hemisférica. La decisión de institucionalizar las reuniones resulto en el concepto de un "proceso de cumbres", adonde se acumulan experiencias, se forja un lenguaje común y se programan mandatos para la acción colectiva sistematizando las nuevas referencias teóricas y practicas en las relaciones hemisféricas. Esta institucionalización había estado ausente durante las cumbres de la guerra fría, las cuales eran organizadas ad hoc.

La nueva era de relaciones hemisféricas se caracteriza por la revitalización del multilateralismo que actúa como catalizador para la modernización de las numerosas instituciones del sistema interamericano, incluyendo el foro político principal, la Organización de Estados Americanos.

Etapa Preparatoria de la Cumbre de las Américas (1994)

En enero de 1994, el Presidente Clinton propuso organizar una Cumbre Presidencial en los Estados Unidos, con el fin de discutir los siguientes temas:

  • Principios y valores democráticos; fortalecimiento de las instituciones.
  • Estrategias comunes para la consolidación de la democracia, la expansión del comercio y una mayor integración.
  • Mecanismos que aseguren los beneficios de la democracia y reforma económica.
  • Integración y fortalecimiento de instituciones hemisféricas existentes.

En marzo de ese mismo año, el vicepresidente norteamericano Al Gore, en una visita a México anunció el deseo del Presidente Clinton de auspiciar una Cumbre en Miami en diciembre de 1994. Los siguientes temas fueron expuestos para su discusión en Miami:

  • Consolidación de la democracia, procedimientos efectivos y asuntos relacionados como la lucha contra el trafico de drogas.
  • Crecimiento y prosperidad – crecimiento del comercio, beneficios mutuos, mejores condiciones de trabajo y protección del medio ambiente.
  • Asuntos sociales: pobreza, salud, educación y la creación de fuentes de trabajo.

Durante el primer semestre de 1994, los Estados Unidos llevó a cabo consultas bilaterales con el fin de desarrollar una Declaración y un Plan de Acción para la Cumbre. Durante los meses siguientes, se llevaron a cabo varias reuniones intergubernamentales y muchas organizaciones internacionales contribuyeron con documentos y sugerencias que fueron consideradas por los organizadores y los participantes de la Cumbre. En el caso de la OEA, el Consejo Permanente junto con el Secretario General, preparó un documento delineando las posibles contribuciones de la OEA a la Cumbre de las Américas.

Mientras continuaban las consultas intergubernamentales en preparación de la Cumbre, el Grupo de Río se reunió en octubre de 1994. Los miembros del Grupo acordaron presentar una propuesta multilateral, lograda por consenso, para el Plan de Acción de Miami. Esto llevó a los coordinadores de los 34 países miembros de la OEA a reunirse, a fines de noviembre, en Airlie House, Virginia, con el fin de aprobar los documentos finales. Es importante destacar la importancia de esta reunión ya que fue la primera vez en la preparación de la Cumbre que los representantes de los 34 países se sentaron a la misma mesa para discutir y negociar, bajo las mismas condiciones, los compromisos del Plan de Acción que sería aprobado por todos los países participantes de la Cumbre.

Primera Cumbre de las Américas, Miami

La Cumbre de las Américas se llevó a cabo en Miami desde el 9 al 11 de diciembre. En la reunión se redactó una Declaración de Principios y un Plan de Acción que fueron firmadas por los 34 Jefes de Estado y de Gobierno que participaron. Es importante destacar que fue la primera Cumbre donde todos los líderes habían sido electos en forma democrática, y la primera Cumbre que incluyó a Canadá y las islas Estados del Caribe.

La Declaración de Principios estableció un pacto para el desarrollo y la prosperidad basado en la preservación y el fortalecimiento de la comunidad de democracias de las Américas. El objetivo del documento fue expandir la prosperidad a través de la integración económica y el libre comercio erradicar la pobreza y la discriminación en el Hemisferio y garantizar el desarrollo sostenible al mismo tiempo que protege el medio ambiente.

El plan de Acción de Miami contenía los mandatos presentados en la siguiente tabla con los correspondientes países responsables ("Coordinadores Responsables") para la implementación de los mismos:

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INICIATIVAS

COORDINADORES

1.  Fortalecimiento de la democracia

Brasil, Canadá, Perú

2.  Derechos Humanos

Brasil, Canadá, Perú

3.  Fortalecimiento de la sociedad

Jamaica, Uruguay

4.  Valores culturales

Costa Rica

5.  Corrupción

Venezuela, Honduras

6.  Narcotráfico

Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Colombia

7.  Terrorismo

Argentina, Perú

8.  Confianza mutua

Chile, Argentina, Costa Rica

9.  Libre Comercio

Ministros de Comercio

10.  Mercados Capitales

Estados Unidos, Barbados

11.  Infraestructura Hemisférica

BID, Argentina

12.  Cooperación energética

Estados Unidos, Venezuela

13.  Telecomunicaciones

Chile

14.  Ciencia y Tecnología

Colombia, Brasil, Uruguay

15.  Turismo

Uruguay, Brasil

16.  Educación

México, Argentina, Chile

17.  Salud

OPS, Argentina, Chile

18.  Mujeres

Nicaragua, Argentina, Chile

19.  Microempresa

BID, Argentina, Chile

20.  Cascos Blancos

Argentina

21.  Uso sustentable de la energía

Estados Unidos, Venezuela, Nicaragua, Perú, Ecuador

22.  Biodiversidad

Nicaragua, Ecuador, Perú

23.  Prevención de la contaminación

Ecuador, Nicaragua, Perú

Negociaciones para el ALCA 

Una de las iniciativas más importantes que surgieron de la Cumbre de Miami fue el acuerdo para trabajar para la creación de un Area de libre Comercio de las Américas (ALCA).  El ALCA debería proveer un acceso libre al mercado de bienes y servicios para todo el continente.  Se decidió que las negociaciones para un ALCA no deberían concluir mas tarde del año 2005.  A fin de poder llevar a cabo esa ambiciosa área de comercio se creo un Comité Tripartito, formado por el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización de Estados Americanos y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas, para proveer ayuda técnica y cooperar en la preparación de documentos requeridos para el proceso de negociaciones.

Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible 

Otra importante iniciativa emanada de la Cumbre de Miami fue la inclusión de una propuesta del Presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, de convocar a una Cumbre especializada en Desarrollo Sostenible a celebrarse en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia en 1996.  Los objetivos de esta Cumbre especializada eran establecer una visión común para el futuro de acuerdo a los conceptos de desarrollo sostenible y ratificar los principios suscritos en la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro, Brasil en 1992. 

La largas y complejas negociaciones multilaterales incluían el flujo de información de un importante contingente de organizaciones de la Sociedad Civil.  Estas, con el liderazgo de un Comité Técnico, elaboraron una propuesta para el desarrollo sostenible la cual fue presentada a los Estados Miembros de la OEA para su consideración y discusión.  La propuesta fue el fruto de una serie de amplias consultas nacionales y sub-regionales.  Es importante destacar tanto la participación de la OEA como la de la Sociedad Civil en el trabajo preparatorio para la Cumbre de Bolivia.  El Grupo de Trabajo de la OEA a cargo de la preparación de los documentos para la Cumbre, celebró, por primera vez en la Organización, una sesión de trabajo en donde las organizaciones de la sociedad civil fueron invitadas a participar del proceso preparatorio de la Cumbre. 

Las negociaciones sobre la eventual Declaración y Plan de Acción de Santa Cruz fueron complejas debido a las diferentes posiciones en cuanto al concepto de Desarrollo Sostenible se refiere.  Por un lado, algunos países insistieron en la importancia del medio ambiente como un tema independiente.  Otros países sugirieron la incorporar las dimensiones ambientales dentro de una visión para el desarrollo integral.  De la conciliación de estos dos puntos de vista a través del consenso surgieron la Declaración y el Plan de Acción de Santa Cruz el 7 y 8 de diciembre de 1996.  El Plan de Acción incluía iniciativas en las siguientes áreas:  Salud y Educación; Agricultura y  Sevicultura Sostenible; Ciudades y Comunidades Sostenibles; Recursos Hídricos y Areas Costeras; y Energía y Minerales. 

El consenso general sobre el concepto de incluir elementos económicos, sociales y ambientales dentro de un entendimiento del desarrollo sostenible fue, tal vez, el logro más importante de la Cumbre de Bolivia. También se logro consenso en otras cuestiones como recursos financieros, transferencias de tecnología, división de responsabilidades, cooperación y Biodiversidad entre otros. 

Segunda Cumbre de las Américas 

A diferencia de la Primera Cumbre de las Américas, la cual fue convocada por el Presidente Clinton para comprometerse con los países de América Latina en la gran cantidad de cuestiones del Hemisferio, la decisión de convocar a una segunda Cumbre de las Américas fue tomada en forma conjunta por todos los Jefes de Estado y de Gobierno.  La Cumbre de Santiago fue preparada, discutida y aprobada en forma conjunta por todos los países.  Es importante enfatizar la activa participación de organizaciones sub-regionales como las del Caribe y el Grupo de Río.  

Las negociaciones para la Declaración y el Plan de Acción se llevaron a cabo en reuniones del Grupo de Revisión de la implementación de las Cumbres (GRIC) con el apoyo de la Organización de Estados Americanos, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.  Se le dio mas énfasis a las políticas sociales y a otros asuntos esenciales de la agenda Interamericana, como por ejemplo, también se discutió la forma de consolidar y mejorar la calidad de la democracia, el respeto por los derechos humanos y el camino para un Area de Libre Comercio de las Américas.  Como resultado de estas deliberaciones surgió la Declaración y el Plan de Acción de Santiago el cuál contenía 27 iniciativas, cada una de ellas reflejaba las preocupaciones de los diferentes países.  Se agrupó a las iniciativas en los siguientes temas: 

·        Educación, el tema principal de la Cumbre.

·        Preservación y Fortalecimiento de la Democracia.

·        Integración Económica y Libre Comercio.

·        Erradicación de la pobreza y discriminación. 

Una de las iniciativas de la sección de “Seguimiento de Cumbres de las Américas” del Plan de Acción le asigno a la OEA la responsabilidad de mantener “la memoria institucional del Proceso (de Cumbres) y de proveer apoyo técnico al Grupo de Revisión de la implementación de las Cumbres (GRIC)”.

III.  Mecanismos de Seguimiento de Cumbres:

Uno de los logros más significativos de la Segunda Cumbre de las Américas es que sienta las bases para la institucionalización de la Cumbre como un proceso. Entre otras cosas, la sección sobre seguimiento en Plan de Acción de Santiago compromete a los Jefes de Estado y de Gobierno a que continúen reuniéndose en forma periódica para profundizar la cooperación y el entendimiento entre los países de las Américas.  El Grupo de Revisión de la implementación de Cumbres realiza la tarea de seguimiento durante el periodo existente entre las Cumbres.

  1. El Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres

En marzo de 1995 el Gobierno norteamericano creó el Grupo de Revisión e Implementación de la Cumbre (GRIC), con el fin de coordinar y revisar la implementación de los mandatos del Plan de Acción de Miami. Este grupo estaba conformado, en un principio, por países representantes de regiones, y posteriormente por representantes de todos los países del hemisferio. La presidencia del Grupo la ejerció Estados Unidos, por ser el país anfitrión de la Cumbre de Miami, y, a partir de marzo de 1997, Chile asumió la presidencia por ser el país anfitrión de la II Cumbre de las Américas. Posteriormente, la presidencia estará a cargo de Canadá, próximo anfitrión de la III Cumbre de las Américas. La coordinación del GRIC esta a cargo de Canadá, Chile y Estados Unidos (Troika).

El Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres, se reúne periódicamente; ha celebrado aproximadamente 4 reuniones por año desde 1995.  A los representantes del GRIC se los llama Coordinadores Nacionales (la lista de coordinadores actuales esta a su disposición aquí).

El GRIC tiene la responsabilidad de informar anualmente a los Ministros de Relaciones Exteriores sobre el progreso logrado en el cumplimiento del Plan de Acción.   Estos, revisan la información en las Sesiones Ordinarias de la Asamblea General de la OEA. Bajo la dirección de los Ministros de Relaciones Exteriores, el GRIC es responsable de preparar la siguiente Cumbre, teniendo en cuenta las contribuciones de los organismos pertinentes de la OEA y de los otros Organismos Internacionales involucrados.   Los documentos de las reuniones del GRIC se encuentran disponibles aquí.

Se invita a representantes de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas (CEPAL) y el Banco Mundial, para apoyar a los gobiernos que participan en el GRIC para dar seguimiento a los compromisos de la Cumbre y con el objetivo de lograr una mayor coordinación y eficiencia de estas instituciones en la tarea mencionada.

  1. La Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas:

Además, de las reuniones del GRIC, hay un mecanismo paralelo de seguimiento de Cumbres dentro de la estructura política de la Organización de los Estados Americanos: la Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas (CEGCI).   Esta Comisión del Consejo Permanente recibe los informes de las unidades, y oficinas de la Organización que tienen a su cargo la implementación mandatos específicos de la Cumbre.  La Comisión tiene una responsabilidad informativa con la Asamblea General de la OEA, a través del Consejo Permanente.  Por otra parte, esta Comisión sirve de foro para la participación de la sociedad civil en el proceso de Cumbres.  Los documentos de la Comisión Especial están disponibles aquí.

El siguiente diagrama muestra los dos mecanismos multilaterales paralelos del seguimiento del proceso de Cumbres:

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      c.   Mecanismos Nacionales de Seguimiento:

La implementación de los mandatos de las Cumbres de Miami, Santa Cruz y Santiago y Quebec, implica tanto un trabajo a nivel internacional-multilateral como también a nivel nacional.  Como se resalta mas arriba, las acciones multilaterales son revisadas tanto por el GRIC como por el CEGCI. Cada país emprende y revisa, en forma individual, los programas nacionales; y provee información al GRIC.

Los Ministerios o Departamentos de Gobierno de todo el hemisferio con sus propias páginas de Internet se encuentran listados aquí.

     d.    Organizaciones Internacionales:

El Plan de Acción de Santiago estableció que las Organizaciones Internacionales, de acuerdo a las decisiones de la Cumbre, tendrían responsabilidades en la implementación de los mandatos del proceso, como corresponda. Además de la OEA, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización Panamericana de la Salud y el Banco Mundial fueron consideradas como las principales organizaciones multilaterales involucradas en la implementación de temas específicos de la Cumbre.  La OEA tendría la responsabilidad de operar como mecanismo de registro, "memoria institucional del Proceso (de Cumbres) y de proveer apoyo técnico al GRIC". 

Durante la Tercera Cumbre de las Américas, estas instituciones (OEA, CEPAL, BID, OPS y BM) presentaron un informe hemisférico conjunto de actividades realizadas en cumplimiento a los mandatos de la Cumbre de Santiago. 

El rol de las instituciones pasó a ser aún mas relevante después de la Cumbre de Quebec, cuyo Plan de Acción insta a los organismos internacionales a coordinar su trabajo e involucrarse en todas las etapas del Proceso de Cumbres. En respuesta a este mandato, los organismos internacionales (OEA, BID, OPS, CEPAL) firmaron una Carta de Entendimiento con el objeto de lograr una mayor coordinación en el apoyo a la implementación y seguimiento de los mandatos de las cumbres de las Américas. Mediante esta Carta de Entendimiento se estableció una instancia de coordinación e información permanente entre dichos organismos que también contará con la participación del Banco Mundial. Posteriormente, también se invitó al Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), a la Corporación Andina de Fomento y a los Bancos Subregionales del Caribe y Centroamérica a participar de esta instancia de coordinación. 

Por medio de esta Instancia de Coordinación, se creó un Grupo de Trabajo conjunto de los mencionados organismos que se reúne periódicamente para realizar la planificación de actividades conjuntas e intercambiar información sobre programas, proyectos y actividades relacionadas al cumplimiento de mandatos de la Cumbre de Quebec. La Oficina de Seguimiento de Cumbres de la OEA es la Secretaría de dicho Grupo de Trabajo. 

IV.  LA OEA en el Proceso de Cumbres

La OEA no participó en la preparación de los documentos de la Cumbre de Miami. Con motivo de la visita del Vicepresidente de los Estados Unidos de Norte América, Al Gore, a la Organización el 17 de noviembre de 1994 el Secretario General, Cesar Gaviria, destaco la importancia de fortalecer el sistema Interamericano y el multilateralismo. El Dr. Gaviria felicito al Presidente Clinton por su iniciativa de convocar a todos los países del Hemisferio y le ofreció las oficinas de la OEA para implementar los mandatos de la Cumbre.

El Secretario General concurrió a la Cumbre de las Américas (Miami) y hablo sobre la importancia de la Cumbre para las relaciones Interamericanas y para la construcción de la confianza entre los países y las instituciones del Sistema Interamericano. El Secretario General explicó su visión para la OEA, cuáles serian las reformas para adaptarse a la "nueva agenda y a las prioridades establecidas" por los dignatarios en la Declaración y Plan de Acción de la Cumbre de las Américas, con el fin de llevar a cabo las tareas asignadas. (Discurso)

En la Cumbre de Miami, los Jefes de Estado y de Gobierno le asignaron mandatos a la OEA en áreas en donde existían posiciones muy diferentes entre los participantes. Estos mandatos incluían drogas, corrupción, terrorismo, seguridad hemisférica, y desarrollo sostenible y medio ambiente. La OEA aceptó estos mandatos y los incorporo a su agenda como temas prioritarios.

La Organización ha participo en la implementación de 13 de las 23 iniciativas acordadas en Miami. Una descripción detallada de las acciones de la OEA en la implementación del Plan de Acción puede encontrarse en el "Informe del Presidente del la Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas sobre las acciones de la OEA sobre la implementación y el apoyo a los mandatos de la Cumbre de las Américas" de diciembre de 1997. El Secretario General de la OEA presento un informe detallado sobre el progreso realizado en la implementación del Plan de Acción de Santa Cruz a los Jefes de Estado y de Gobierno reunidos en la Segunda Cumbre de las Américas. Finalmente la OEA participo en forma activa en el trabajo preparatorio para la Segunda Cumbre, proveyendo ayuda técnica y organizando las reuniones preparatorias en las distintas áreas como son educación, ciencia y tecnología, participación publica, y drogas entre otras.

La Oficina de Seguimiento de Cumbres

Como se menciona anteriormente, además de los importantes mandatos en campos tan variados como drogas, derechos humanos y telecomunicaciones, a la Secretaría de la OEA se le encomendó la responsabilidad de operar como mecanismo de registro, "memoria institucional del Proceso (de Cumbres) y de proveer apoyo técnico al GRIC". Esta responsabilidad la lleva a cabo la Oficina de Seguimiento de Cumbres, creada en julio de 1998, poco tiempo después de que se celebrara la Segunda Cumbre de las Américas. La pagina en Internet en la depositaria de esta información y esta diseñada tanto para uso oficial de los estados miembros de la OEA y el Proceso de Cumbres, como del publico en general.


* Las 34 naciones que componen las Cumbre de las Américas son los mismos 34 Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (el trigésimo quinto Estado miembro de la OEA, Cuba, se encuentra suspendido desde 1962). Los países son: Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Dominica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname, Trinidad y Tobago, Uruguay, y Venezuela.


(Nota: Las fotos y los párrafos sobre las Cumbres de 1959 y 1957 son de "Building a Partnership for Prosperity", Informe de la Casa Blanca sobre las Cumbres de las Américas.)

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