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El Proceso de Cumbres Interamericanas
I. Introducción:
El Proceso de Cumbres de las
Américas ("Proceso de Cumbres") consiste en una serie de reuniones
institucionalizadas al más alto nivel gubernamental de toma de decisiones del Hemisferio
Occidental. El propósito de las reuniones ("Cumbres") es el de discutir temas
comunes y buscar soluciones a problemas compartidos
por todos los países de las Américas, sean de naturaleza económica, social, militar o
política.
El proceso tiene tanto principios políticos como
elementos institucionales. Los principios políticos del proceso dictan que este debe
incluir a las naciones de las Américas que tengan gobiernos elegidos democráticamente,
que operen con economías de mercado libre, que lleven a cabo negociaciones
internacionales multilaterales con bases igualitarias y aquellos que tomen decisiones por
consenso. Los elementos institucionales son los mecanismos y órganos a cargo del proceso,
toma de decisiones, implementación y seguimiento.
Este breve documento define los sucesos del proceso de cumbres desde
1994 hasta 1998, desde la preparación para la Primer Cumbre de las Américas (Miami)
hasta la Segunda Cumbre de las Américas celebrada en Santiago, Chile. También ofrece un
resumen de los varios órganos institucionales y describe brevemente el papel de la OEA en
el Proceso de Cumbres.
II. Breve Reseña Histórica del Nuevo Proceso de Cumbres
Primeras Cumbres
Se celebraron dos Cumbres Presidenciales anteriores a Miami. La primera, en julio de 1956, reunió a 19 líderes de distintos países en la Cuidad de
Panamá, Panamá con el auspicio de la Organización de Estados Americanos. Se esperaba
que la Cumbre fortaleciera a la OEA como fuerza guiadora para el desarrollo económico y
social de las Américas. Los representantes reunidos en Panamá emprendieron las
siguientes acciones:

Izquierda: El Presidente Estadounidense Dwight D.
Eisenhower firmando documentos en Panamá en 1956. |
- Se establecieron comités para estudiar los problemas críticos en el
Hemisferio.
- Se adopto la Declaración de Panamá, la cual instaba a un
esfuerzo cooperativo para promover la libertad humana y aumentar el nivel de vida.
- La reunión ayudo a establecer las bases para la creación del Banco
Interamericano de Desarrollo, (link al BID; Acuerdo para el establecimiento de BID) y los
elementos de la Alianza para el Progreso.
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La segunda Cumbre, celebrada en Punta del Este,
Uruguay en abril de 1967 también reunió a 19 lideres del hemisferio, además de un
representante de Haití.
Su objetivo era fortalecer la Alianza para el Progreso,
esta fue una iniciativa del Presidente Kennedy para promover el desarrollo y las
relaciones pacificas en las Américas. Los líderes estaban motivados por las condiciones
sociales y económicas desesperantes que amenazaban con crear inestabilidad en muchas
partes del Hemisferio. A pesar de que los estados Unidos de Norte América celebró
reuniones para desarrollar la agenda de las Cumbres, la OEA llevó a cabo el proceso de
consultas y co-auspició el evento junto con Uruguay.
La Conferencia dio origen a la Declaración de los
Presidentes de América, la cual fue firmada por 19 de los 20 países participantes.
La Declaración estableció numerosos objetivos, incluyendo la creación del Mercado
Común para América Latina, que no involucraba a los Estados Unidos de América en 1980 y
la cooperación multilateral de desarrollo de infraestructuras, agricultura, control de
armas y educación.
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Foto Derecha: Los jefes de las
delegaciones, incluyendo el Presidente Norteamericano Lyndon B.
Johnson, durante las
deliberaciones en Punta del Este en 1967. |
Desgraciadamente, en 1967 no se
logró una visión del comercio libre al sur de los Estados Unidos de Norteamérica en el
Hemisferio, y el plan de desarrollo nunca se implementó en su totalidad.
Veintisiete años después, en Miami, existían condiciones históricas
favorables para que los gobiernos de las Américas se volvieran a reunir una vez
más. El
fin de la Guerra Fría trajo consigo una nueva era de consenso y entendimiento en un
momento en el cual los pueblos del continente seguían enfrentando problemas
importantes,
ahora menos ideológicos y más concretos.
El Nuevo Proceso de
Cumbres
Reorganizar las relaciones Interamericanas, adaptando las
discusiones y los procedimientos a las nuevas condiciones políticas, económicas y
sociales del mundo y de la región, fue uno de los objetivos fundamentales del Moderno
Proceso de Cumbres que se inició en Miami en 1994.
La existencia de nuevos participantes, de puntos de referencia así
como también de un entendimiento general sobre principios políticos y económicos
basados en los principios de democracia y economía de mercado hicieron posible una
cooperación política e integración económica sin precedentes en el Hemisferio, desde
Canadá hasta Argentina.
Los jefes de Estado y de gobierno de las Américas, los arquitectos de
este nuevo sistema, decidieron reunirse periódicamente con el fin de definir los
preceptos fundamentales de la nueva agenda Hemisférica. La decisión de institucionalizar
las reuniones resulto en el concepto de un "proceso de cumbres", adonde se
acumulan experiencias, se forja un lenguaje común y se programan mandatos para la acción
colectiva sistematizando las nuevas referencias teóricas y practicas en las relaciones
hemisféricas. Esta institucionalización había estado ausente durante las cumbres de la
guerra fría, las cuales eran organizadas ad hoc.
La nueva era de relaciones hemisféricas se caracteriza por la
revitalización del multilateralismo que actúa como catalizador para la modernización de
las numerosas instituciones del sistema interamericano, incluyendo el foro político
principal, la Organización de Estados Americanos.
Etapa
Preparatoria de la Cumbre de las Américas (1994)
En enero de 1994, el Presidente Clinton
propuso organizar una Cumbre Presidencial en los Estados Unidos, con el fin de discutir
los siguientes temas:
Principios y valores democráticos; fortalecimiento de las
instituciones.
Estrategias comunes para la consolidación de la democracia, la expansión del comercio
y una mayor integración.
Mecanismos que aseguren los beneficios de la democracia y reforma
económica.
Integración y fortalecimiento de instituciones hemisféricas
existentes.
En marzo de ese mismo año, el vicepresidente norteamericano Al Gore,
en una visita a México anunció el deseo del Presidente Clinton de auspiciar una Cumbre
en Miami en diciembre de 1994. Los siguientes temas fueron expuestos para su discusión en
Miami:
- Consolidación de la democracia, procedimientos efectivos y asuntos relacionados como la
lucha contra el trafico de drogas.
- Crecimiento y prosperidad crecimiento del comercio, beneficios
mutuos, mejores
condiciones de trabajo y protección del medio ambiente.
- Asuntos sociales: pobreza, salud, educación y la creación de fuentes de
trabajo.
Durante el primer semestre de 1994, los Estados Unidos llevó a cabo
consultas bilaterales con el fin de desarrollar una Declaración y un Plan de Acción para
la Cumbre. Durante los meses siguientes, se llevaron a cabo varias reuniones
intergubernamentales y muchas organizaciones internacionales contribuyeron con documentos
y sugerencias que fueron consideradas por los organizadores y los participantes de la
Cumbre. En el caso de la OEA, el Consejo Permanente junto con el Secretario General,
preparó un documento delineando las posibles contribuciones de la OEA a la Cumbre de las
Américas.
Mientras continuaban las consultas intergubernamentales en preparación
de la Cumbre, el Grupo de Río se reunió en octubre de 1994. Los miembros del Grupo
acordaron presentar una propuesta multilateral, lograda por consenso, para el Plan de
Acción de Miami. Esto llevó a los coordinadores de los 34 países miembros de la OEA a
reunirse, a fines de noviembre, en Airlie House, Virginia, con el fin de aprobar los
documentos finales. Es importante destacar la importancia de esta reunión ya que fue la
primera vez en la preparación de la Cumbre que los representantes de los 34 países se
sentaron a la misma mesa para discutir y negociar, bajo las mismas condiciones, los
compromisos del Plan de Acción que sería aprobado por todos los países participantes de
la Cumbre.
Primera Cumbre de las Américas, Miami
La Cumbre de las Américas se llevó a cabo en Miami desde el 9 al 11 de diciembre. En
la reunión se redactó una Declaración de Principios y un Plan de Acción que fueron
firmadas por los 34 Jefes de Estado y de Gobierno que participaron. Es importante destacar
que fue la primera Cumbre donde todos los líderes habían sido electos en forma
democrática, y la primera Cumbre que incluyó a Canadá y las islas Estados del Caribe.
La Declaración de Principios estableció un pacto para el desarrollo y la
prosperidad basado en la preservación y el fortalecimiento de la comunidad de democracias
de las Américas. El objetivo del documento fue expandir la prosperidad a través de la
integración económica y el libre comercio erradicar la pobreza y la discriminación en
el Hemisferio y garantizar el desarrollo sostenible al mismo tiempo que protege el medio
ambiente.
El plan de Acción de Miami contenía los mandatos presentados en la
siguiente tabla con los correspondientes países responsables ("Coordinadores
Responsables") para la implementación de los mismos: |
 |
INICIATIVAS |
COORDINADORES |
| 1. Fortalecimiento de la democracia |
Brasil, Canadá, Perú |
| 2. Derechos Humanos |
Brasil, Canadá, Perú |
| 3. Fortalecimiento de la sociedad |
Jamaica, Uruguay |
| 4. Valores culturales |
Costa Rica |
| 5. Corrupción |
Venezuela, Honduras |
| 6. Narcotráfico |
Estados Unidos, Argentina, Bolivia,
Colombia |
| 7. Terrorismo |
Argentina, Perú |
| 8. Confianza mutua |
Chile, Argentina, Costa Rica |
| 9. Libre Comercio |
Ministros de Comercio |
| 10. Mercados Capitales |
Estados Unidos, Barbados |
| 11. Infraestructura Hemisférica |
BID, Argentina |
| 12. Cooperación energética |
Estados Unidos, Venezuela |
| 13. Telecomunicaciones |
Chile |
| 14. Ciencia y Tecnología |
Colombia, Brasil, Uruguay |
| 15. Turismo |
Uruguay, Brasil |
| 16. Educación |
México, Argentina, Chile |
| 17. Salud |
OPS, Argentina, Chile |
| 18. Mujeres |
Nicaragua, Argentina, Chile |
| 19. Microempresa |
BID, Argentina, Chile |
| 20. Cascos Blancos |
Argentina |
| 21. Uso sustentable de la energía |
Estados Unidos, Venezuela, Nicaragua,
Perú, Ecuador |
| 22. Biodiversidad |
Nicaragua, Ecuador, Perú |
| 23. Prevención de la contaminación |
Ecuador, Nicaragua, Perú |
Negociaciones para el ALCA
Una
de las iniciativas más importantes que surgieron de la Cumbre de Miami
fue el acuerdo para trabajar para la creación de un Area de libre
Comercio de las Américas (ALCA). El
ALCA debería proveer un acceso libre al mercado de bienes y servicios
para todo el continente. Se
decidió que las negociaciones para un ALCA no deberían concluir mas
tarde del año 2005. A fin de poder llevar a cabo esa ambiciosa área de comercio
se creo un Comité Tripartito, formado por el Banco Interamericano de
Desarrollo, la Organización de Estados Americanos y la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas, para proveer
ayuda técnica y cooperar en la preparación de documentos requeridos para
el proceso de negociaciones.
Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible
Otra
importante iniciativa emanada de la Cumbre de Miami fue la inclusión de
una propuesta del Presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, de
convocar a una Cumbre especializada en Desarrollo Sostenible a celebrarse
en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia en 1996.
Los objetivos de esta Cumbre especializada eran establecer una visión
común para el futuro de acuerdo a los conceptos de desarrollo sostenible
y ratificar los principios suscritos en la Cumbre de la Tierra celebrada
en Río de Janeiro, Brasil en 1992.
La
largas y complejas negociaciones multilaterales incluían el flujo de
información de un importante contingente de organizaciones de la Sociedad
Civil. Estas, con el
liderazgo de un Comité Técnico, elaboraron una propuesta para el
desarrollo sostenible la cual fue presentada a los Estados Miembros de la
OEA para su consideración y discusión.
La propuesta fue el fruto de una serie de amplias consultas
nacionales y sub-regionales. Es
importante destacar tanto la participación de la OEA como la de la
Sociedad Civil en el trabajo preparatorio para la Cumbre de Bolivia.
El Grupo de Trabajo de la OEA a cargo de la preparación de los
documentos para la Cumbre, celebró, por primera vez en la Organización,
una sesión de trabajo en donde las organizaciones de la sociedad civil
fueron invitadas a participar del proceso preparatorio de la Cumbre.
Las
negociaciones sobre la eventual Declaración y Plan de Acción de Santa
Cruz fueron complejas debido a las diferentes posiciones en cuanto al
concepto de Desarrollo Sostenible se refiere.
Por un lado, algunos países insistieron en la importancia del
medio ambiente como un tema independiente.
Otros países sugirieron la incorporar las dimensiones ambientales
dentro de una visión para el desarrollo integral.
De la conciliación de estos dos puntos de vista a través del
consenso surgieron la Declaración y el Plan de Acción de Santa Cruz el 7
y 8 de diciembre de 1996. El
Plan de Acción incluía iniciativas en las siguientes áreas:
Salud y Educación; Agricultura y
Sevicultura Sostenible; Ciudades y Comunidades Sostenibles;
Recursos Hídricos y Areas Costeras; y Energía y Minerales.
El
consenso general sobre el concepto de incluir elementos económicos,
sociales y ambientales dentro de un entendimiento del desarrollo
sostenible fue, tal vez, el logro más importante de la Cumbre de Bolivia.
También se logro consenso en otras cuestiones como recursos financieros,
transferencias de tecnología, división de responsabilidades, cooperación
y Biodiversidad entre otros.
Segunda Cumbre de las Américas
A
diferencia de la Primera Cumbre de las Américas, la cual fue convocada
por el Presidente Clinton para comprometerse con los países de América
Latina en la gran cantidad de cuestiones del Hemisferio, la decisión de
convocar a una segunda Cumbre de las Américas fue tomada en forma
conjunta por todos los Jefes de Estado y de Gobierno.
La Cumbre de Santiago fue preparada, discutida y aprobada en forma
conjunta por todos los países. Es
importante enfatizar la activa participación de organizaciones sub-regionales
como las del Caribe y el Grupo de Río.
Las
negociaciones para la Declaración y el Plan de Acción se llevaron a cabo
en reuniones del Grupo de Revisión de la implementación de las Cumbres (GRIC)
con el apoyo de la Organización de Estados Americanos, el Banco
Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica para América Latina
y el Caribe. Se le dio mas énfasis a las políticas sociales y a otros
asuntos esenciales de la agenda Interamericana, como por ejemplo, también
se discutió la forma de consolidar y mejorar la calidad de la democracia,
el respeto por los derechos humanos y el camino para un Area de Libre
Comercio de las Américas. Como
resultado de estas deliberaciones surgió la Declaración y el Plan de
Acción de Santiago el cuál contenía 27 iniciativas, cada una de ellas
reflejaba las preocupaciones de los diferentes países.
Se agrupó a las iniciativas en los siguientes temas:
·
Educación, el tema principal de la Cumbre.
·
Preservación y Fortalecimiento de la Democracia.
·
Integración Económica y Libre Comercio.
·
Erradicación de la pobreza y discriminación.
Una
de las iniciativas de la sección de “Seguimiento de Cumbres de las Américas”
del Plan de Acción le asigno a la OEA la responsabilidad de mantener
“la memoria institucional del Proceso (de Cumbres) y de proveer apoyo técnico
al Grupo de Revisión de la implementación de las Cumbres (GRIC)”.
III. Mecanismos de Seguimiento de Cumbres:
Uno de los logros más significativos de la Segunda Cumbre de las
Américas es que sienta las bases para la institucionalización de la Cumbre como un proceso.
Entre otras cosas, la sección sobre seguimiento en Plan
de Acción de Santiago compromete a los Jefes de Estado y de Gobierno a que continúen
reuniéndose en forma periódica para profundizar la cooperación y el entendimiento entre
los países de las Américas. El Grupo de Revisión de la implementación de Cumbres
realiza la tarea de seguimiento durante el periodo existente entre las
Cumbres.
El Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres
En marzo de 1995 el Gobierno norteamericano creó el Grupo de Revisión
e Implementación de la Cumbre (GRIC), con el fin de coordinar y revisar la
implementación de los mandatos del Plan de Acción de Miami. Este grupo estaba
conformado, en un principio, por países representantes de regiones, y posteriormente por
representantes de todos los países del hemisferio. La presidencia del Grupo la ejerció
Estados Unidos, por ser el país anfitrión de la Cumbre de Miami, y, a partir de marzo de
1997, Chile asumió la presidencia por ser el país anfitrión de la II Cumbre de las
Américas. Posteriormente, la presidencia estará a cargo de Canadá, próximo anfitrión
de la III Cumbre de las Américas. La coordinación del GRIC esta a cargo de Canadá,
Chile y Estados Unidos (Troika).
El Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres, se reúne
periódicamente; ha celebrado aproximadamente 4 reuniones por año desde 1995. A los
representantes del GRIC se los llama Coordinadores Nacionales (la lista de coordinadores
actuales esta a su disposición aquí).
El GRIC tiene la responsabilidad de informar anualmente a los Ministros
de Relaciones Exteriores sobre el progreso logrado en el cumplimiento del Plan de
Acción.
Estos, revisan la información en las Sesiones Ordinarias de la Asamblea General de
la OEA. Bajo la dirección de los Ministros de Relaciones Exteriores, el GRIC es
responsable de preparar la siguiente Cumbre, teniendo en cuenta las contribuciones de los
organismos pertinentes de la OEA y de los otros Organismos Internacionales
involucrados.
Los documentos de las reuniones del GRIC se encuentran disponibles aquí.
Se invita a representantes de alto nivel de la Organización de los
Estados Americanos (OEA), del Banco Interamericano de
Desarrollo (BID), de la Organización Panamericana de la
Salud (OPS), de la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe de Naciones Unidas (CEPAL) y el Banco
Mundial, para apoyar a los gobiernos que participan en el GRIC para dar seguimiento a
los compromisos de la Cumbre y con el objetivo de lograr una mayor coordinación y
eficiencia de estas instituciones en la tarea mencionada.
La Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas:
Además, de las reuniones del GRIC, hay un mecanismo paralelo de
seguimiento de Cumbres dentro de la estructura política de la Organización de los
Estados Americanos: la Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas
(CEGCI).
Esta Comisión del Consejo Permanente recibe los informes de las
unidades, y
oficinas de la Organización que tienen a su cargo la implementación mandatos
específicos de la Cumbre. La Comisión tiene una responsabilidad informativa con la
Asamblea General de la OEA, a través del Consejo Permanente. Por otra
parte, esta Comisión sirve de foro para la participación de la sociedad
civil en el proceso de Cumbres. Los documentos de la
Comisión Especial están disponibles aquí.
El siguiente diagrama muestra los dos mecanismos multilaterales paralelos del
seguimiento del proceso de Cumbres:
c. Mecanismos Nacionales de Seguimiento:
La implementación de los mandatos de las Cumbres de Miami,
Santa Cruz y Santiago y Quebec, implica tanto un trabajo a nivel internacional-multilateral
como también a nivel nacional. Como se resalta mas arriba, las acciones
multilaterales son revisadas tanto por el GRIC como por el CEGCI. Cada país emprende y
revisa, en forma individual, los programas nacionales; y provee información al GRIC.
Los Ministerios o Departamentos de Gobierno de todo el hemisferio con
sus propias páginas de Internet se encuentran listados aquí.
d. Organizaciones Internacionales:
El Plan de Acción de Santiago
estableció que las Organizaciones Internacionales, de acuerdo a las
decisiones de la Cumbre, tendrían responsabilidades en la implementación
de los mandatos del proceso, como corresponda. Además de la OEA, la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el Banco
Interamericano de Desarrollo, la Organización Panamericana de la Salud y
el Banco Mundial fueron consideradas como las principales organizaciones
multilaterales involucradas en la implementación de temas específicos de
la Cumbre. La OEA tendría la
responsabilidad de operar como mecanismo de registro, "memoria
institucional del Proceso (de Cumbres) y de proveer apoyo técnico al GRIC".
Durante la Tercera Cumbre de
las Américas, estas instituciones (OEA, CEPAL, BID, OPS y BM) presentaron
un informe hemisférico conjunto de actividades realizadas en cumplimiento
a los mandatos de la Cumbre de Santiago.
El
rol de las instituciones pasó a ser aún mas relevante después de la
Cumbre de Quebec, cuyo Plan de Acción insta a los organismos
internacionales a coordinar su trabajo e involucrarse en todas las etapas
del Proceso de Cumbres. En respuesta a este mandato, los organismos
internacionales (OEA, BID, OPS, CEPAL) firmaron una Carta de Entendimiento
con el objeto de lograr una mayor coordinación en el apoyo a la
implementación y seguimiento de los mandatos de las cumbres de las Américas.
Mediante esta Carta de Entendimiento se estableció una instancia de
coordinación e información permanente entre dichos organismos que también
contará con la participación del Banco Mundial. Posteriormente, también
se invitó al Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
(IICA), a la Corporación Andina de Fomento y a los Bancos Subregionales
del Caribe y Centroamérica a participar de esta instancia de coordinación.
Por medio de esta Instancia de Coordinación, se creó un
Grupo de Trabajo conjunto de los mencionados organismos que se reúne periódicamente
para realizar la planificación de actividades conjuntas e intercambiar
información sobre programas, proyectos y actividades relacionadas al
cumplimiento de mandatos de la Cumbre de Quebec. La Oficina de Seguimiento
de Cumbres de la OEA es la Secretaría de dicho Grupo de Trabajo.
IV. LA OEA en el Proceso de Cumbres
La OEA no participó en la preparación de los
documentos de la Cumbre de Miami. Con motivo de la visita del Vicepresidente de los
Estados Unidos de Norte América, Al Gore, a la Organización el 17 de noviembre de 1994
el Secretario General, Cesar Gaviria, destaco la importancia de fortalecer el sistema
Interamericano y el multilateralismo. El Dr. Gaviria felicito al Presidente Clinton por su
iniciativa de convocar a todos los países del Hemisferio y le ofreció las oficinas de la
OEA para implementar los mandatos de la Cumbre.
El Secretario General concurrió a la Cumbre de las Américas (Miami) y
hablo sobre la importancia de la Cumbre para las relaciones Interamericanas y para la
construcción de la confianza entre los países y las instituciones del Sistema
Interamericano. El Secretario General explicó su visión para la OEA, cuáles serian las
reformas para adaptarse a la "nueva agenda y a las prioridades establecidas" por
los dignatarios en la Declaración y Plan de Acción de la Cumbre de las Américas, con el
fin de llevar a cabo las tareas asignadas. (Discurso)
En la Cumbre de Miami, los Jefes de Estado y de Gobierno le asignaron
mandatos a la OEA en áreas en donde existían posiciones muy diferentes entre los
participantes. Estos mandatos incluían drogas, corrupción, terrorismo, seguridad
hemisférica, y desarrollo sostenible y medio ambiente. La OEA aceptó estos mandatos y
los incorporo a su agenda como temas prioritarios.
La Organización ha participo en la implementación de 13 de las 23
iniciativas acordadas en Miami. Una descripción detallada de las acciones de la OEA en la
implementación del Plan de Acción puede encontrarse en el "Informe del
Presidente del la Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas sobre las
acciones de la OEA sobre la implementación y el apoyo a los mandatos de la Cumbre de las
Américas" de diciembre de 1997. El Secretario General de la OEA presento un
informe detallado sobre el progreso realizado en la implementación del Plan de Acción de
Santa Cruz a los Jefes de Estado y de Gobierno reunidos en la Segunda Cumbre de las
Américas. Finalmente la OEA participo en forma activa en el trabajo preparatorio para la
Segunda Cumbre, proveyendo ayuda técnica y organizando las reuniones preparatorias en las
distintas áreas como son educación, ciencia y tecnología, participación publica, y
drogas entre otras.
La Oficina de Seguimiento de Cumbres
Como se menciona anteriormente, además de los importantes
mandatos en campos tan variados como drogas, derechos humanos y telecomunicaciones, a la
Secretaría de la OEA se le encomendó la responsabilidad de operar como mecanismo de
registro, "memoria institucional del Proceso (de Cumbres) y de proveer apoyo técnico
al GRIC". Esta responsabilidad la lleva a cabo la Oficina de Seguimiento de Cumbres,
creada en julio de 1998, poco tiempo después de que se celebrara la Segunda Cumbre de las
Américas. La pagina en Internet en la depositaria de esta información y esta diseñada
tanto para uso oficial de los estados miembros de la OEA y el Proceso de Cumbres, como del
publico en general.
* Las 34 naciones que componen las Cumbre de las Américas son los mismos 34
Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (el trigésimo quinto
Estado miembro de la OEA, Cuba, se encuentra suspendido desde 1962). Los países son:
Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Canadá,
Colombia, Costa Rica, Chile, Dominica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Granada,
Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay,
Perú, República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las
Granadinas, Suriname, Trinidad y Tobago, Uruguay, y Venezuela.
(Nota: Las fotos y los párrafos sobre las Cumbres de 1959 y 1957
son de "Building a Partnership for Prosperity", Informe de la Casa Blanca sobre
las Cumbres de las Américas.)
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