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CONSEJO PERMANENTE DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS
COMISIÓN ESPECIAL SOBRE GESTIÓN DE CUMBRES INTERAMERICANAS

OEA/Ser.G  CE/GCI-117/97
30 octubre 1997
Original: español

LA OEA Y EL SEGUIMIENTO DE LA CUMBRE DE MIAMI: FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA
(Documento presentado por la Unidad para la Promoción de la Democracia, UPD)


ORGANIZACION DE LOS ESTADOS AMERICANOS
ORGANIZACAO DOS ESTADOS AMERICANOS
ORGANISATION DES ETATS AMERICAINS
ORGANIZATION OF AMERICAN STATES

telefax

POR/TO: Emb. Diego Portales, Representante Permanente de Chile ante la Organización de los Estados Americanos
FECHA/DATE: 21 de octubre de 1997
DE/FROM: Elizabeth Spehar, Coordinadora Ejecutiva/UPD
NOTA/NOTE: Tal como acordamos, le anexo al presente el documento "La OEA y el Seguimiento de la Cumbre de Miami: Fortalecimiento de la Democracia".


I. INTRODUCCION

1. El ideal democrático

La vocación democrática de la Organización ha estado presente desde la celebración de las primeras reuniones interamericanas. No obstante y a pesar de tan promisorias iniciativas, su avance y ritmo de maduración no han tenido una expresión lineal.

El desarrollo de esta vocación, interrumpido e interpolado, Fundamentalmente por el conflicto este-oeste se vio afectado por la devaluación de los gobiernos constitucionales Y representativos basados en el consenso y en la discusión racional. Es así que el reconocimiento de la democracia como principio orientador de los Estados Americanos sólo alcanzó, en ese período, los niveles de un compromiso moral, sin llegar a ser la obligación de naturaleza jurídica, consagrada en la Carta de 1948.

Superado el eclipse impuesto por la "Guerra Fría", comienza la tercera ola de democratización en la Región y, con ella, renace la idea de que la democracia representativa es el único sistema compatible con las más profundas convicciones del continente.

A partir de la última década, la OEA ha avanzado, decididamente, hacia la consolidación de su vocación democrática y, se ha convertido en el único organismo multilateral en el que la democracia representativa se encuentra en los fundamentos de su naturaleza asociada.

Desde la aprobación del Protocolo de Cartagena de Indias, en 1985, múltiples y reiteradas resoluciones y declaraciones han ido dotando a la Organización del instrumental jurídico e institucional adecuado para cumplir con la función que le ha sido confiada en apolvo de la defensa de los derechos individuales que garantizan los regímenes democráticos.

El Compromiso de Santiago, la Resolución 1080 sobre Democracia Representativa, el Protocolo (le Washington (en vigor desde fecha reciente), conforman un cuerno normativo que apunta, con diversos grados y alcances, a la defensa y fortalecimiento de la institucionalidad democrácica.

Asimismo, el establecimiento de la Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD) en 1990, su estructura y mandatos primigenios respondieron a la necesidad de los Estados miembros de recibir asesoramiento y asistencia para preservar o fortalecer sus instituciones políticas y procedimientos democráticos.

2. La Cumbre de Miami y la Declaración de Montrouis

La Cumbre de Miami, celebrada en diciembre de 1994, fue como tantas veces lo señalara el Secretario General, "Una cita histórica de solidaridad y unidad interamericanas" que marcó un hito en la responsabilidad colectiva de defender la consolidación democrática.

Meses después la Asamblea General aprueba la Declaración de Montrouis y, con ella, el tema de la democracia recupera, definitivamente, su centralidad en la agenda del foro regional interamericano.

La OEA, reconocida en la Cumbre como "el principal organismo hemisférico para la defensa de los valores y de las instituciones democrática, se compromete a través de la citada resolución a promover y efectuar el seguimiento de las acciones consignadas por los jefes de Estado y de Gobierno en el Plan de Acción de Miami.

De la lectura de los textos de Miami y de Montrouis surge claramente que la democracia debe ser encarada desde un punto de vista más rico y abarcador de su naturaleza esencial, sin ignorar las nuevas circunstancias, modalidades y situaciones que la rodean.

Ambos documentos aluden a la democracia -en su dimensión más amplia, superando concepciones modestas que la definían como el conjunto de garantías contra el ascenso o mantenimiento del poder de dirigentes contrarios a la voluntad de la mayoría. Ciertamente, su concepto no queda reducido a la desaparición de las dictaduras o regímenes autoritarios del pasado, sino que integra la autonomía de la sociedad civil, a través de las creencias en los valores pluralistas y comprende la superación de las debilidades institucionales así como la toma de conciencia de nuevas amenazas que afectan las condiciones de gobernabilidad democrática.

II. LA NUEVA AGENDA INTERAMERICA Y LA UNIDAD PARA LA PROMOCION DE LA DEMOCRACIA

Vale la pena reafirmar, en este documento que la nueva agenda interrarnericana emanada de la Cumbre de Miami y ratificada en Montrouis, es un verdadero reflejo de la ecuación entre normas y valores, formas y contenidos que requiera del orden democrático para subsistir.

Así, el Plan de Acción de Miami consigna el Compromiso de los Jefes de Estado y de Gobierno de respaldar las gestiones de la OEA para promover la democracia a través de los siguientes medios:

-- Alentando los intercambios de tecnologías en materia electoral, y asistiendo a los organismos electorales nacionales, a solicitud del estado interesado.
-- Fortaleciendo la Unidad pira la Promoción de la Democracia, a fin de que, a solicitud del estado interesado, pueda prestar asistencia en cuestiones tales como procedimientos legislativos y judiciales, reformas al gobierno (incluidas la administración de justicia, la modernización técnica de los órganos legislativos del país, la simplificación de los reglamentos gubernamentales, y el fomento de la participación de las organizaciones comunitarias en la democracia local) y otros cambios institucionales.
-- Estimulando las oportunidades para el intercambio de experiencias entre las instituciones democráticas (le los Estados miembros en particular entre sus órganos legislativos y judiciales.
-- Promoviendo el entendimiento, el diálogo y la reconciliación política, a petición del Estado afectado.

Finalmente, en la parte introductoria de la sección sobre democracia en el plan de acción, se indica que la OEA debe impulsar mayores esfuerzos hacia la promoción de las prácticas y los valores democráticos.

1. Fortalecimiento de la UPD

Los mandatos de Miami y de Montrouis hicieron evidente que la Unidad debía ser fortalecida, con una estructura de recursos humanos y presupuestarios acorde con la prioridad fundamental que el tema de la democracia tenía en el hemisferio.

En este sentido, cabe anotar que, teniendo en cuenta las restricciones presupuestarias que afectan la programación general de actividades de la Organización, la UPD se ha visto beneficiada por el incremento significativo de recursos externos y mayores asignaciones en el Fondo Regular.

Además, a través de la Orden Ejecutiva del Secretario General No. 95/6 (del 25-7/95), se modificó la estructura orgánica de la UPD para acomodar las siguientes áreas temáticas:

- asistencia técnica electoral
- fortalecimiento de las instituciones democráticas
- información y diálogo
- programas especiales

Las funciones de la UPD se desempeñan en el contexto más amplio del rol de la Organización en el Hemisferio como foro político, como instrumento de cooperación solidaria, y como agente de generación e intercambio de conocimientos, información y experiencias.

2. Organismos y procesos electorales

Estas actividades encuentran su fundamento en la indiscutida premisa de que la base del poder es el consentimiento de los futuros gobernados, y que no hay poder popular que pueda llamarse democrático si no ha sido acordado y renovado por una libre elección. Como lo sostiene Alain Touraine, "no hay democracia sin la libre elección de los gobernantes por los gobernados".

Pero la elección es sólo un "momentum" del proceso electoral que solo puede ser comprendido en su totalidad, es decir, como un sistema que reconoce elementos, o factores, de orden institucional y normativo, asociados a variables históricas, culturales y demográficas, que interactuan y se complementan, afectando o incidiendo sobre el régimen político.

Ortega y Gasset, en los años veinte, ya habla planteado la relación entre democracia y sistema electoral. Hoy día, la concepción moderna del Estado, que busca eficiencia en todos los órdenes, también marca rumbo a la importancia que van adquiriendo los Tribunales o Comisiones Electorales, garantes por excelencia de que se den las condiciones más favorables para que se produzca una elección sin objeciones.

En este sentido, la OEA a través de la UPD, apoya las iniciativas de las instituciones electorales con la convicción de que deben ser fortalecidas en función de la importancia que revisten como canalizadores imparciales del ejercicio del sufragio. Las actividades de la UPD se proyectan para lograr la existencia de un poder electoral centralizado responsable del cronograma regresivo en todas sus fases, con autonomía orgánica, jurídica y presupuestaria. (1)

Los programas de la UPD incluyen la incorporación de tecnologías que permiten simplificar el proceso electoral. Es evidente que la adopción de técnicas modernas de procesamiento de la información son determinantes para la obtención de un costo beneficio óptimo y aseguran la eficiencia, integridad y el seguridad de los procedimientos. Relacionado con este tema se han emprendido misiones de asistencia técnica para el fortalecimiento de los Registros Civiles, que son el soporte de la información y actualización permanente de los padrones electorales y custodios de estadísticas, indispensables para la implementación de políticas públicas de educación, salud y vivienda, para mencionar las más importantes.

En cuanto a los intercambios de tecnologias en materia electoral, el programa de la UPD ha estimulado y propiciado, en varias ocasiones, la cooperación horizontal entre países miembros, lo cual ha permitido intercambios de tecnologías y técnicas electorales entre las instituciones electorales del hemisferio. Asimismo, se está planificando para 1998 un evento hemisférico con autoridades electorales de las Américas para profundizar los conocimientos y el intercambio sobre tecnologías modernas electorales.

En otras palabras, la UPD está apoyando a los países en su objetivo de transformar a los organismos electorales para que sean unificados en su responsabilidad, autónomos, independientes, y tengan la capacidad técnica necesaria. Su modernización, fortalecimiento administrativo y tecnológico, es condición indispensable para dinamizar la relación entre ciudadanía y partidos políticos y para lograr además procesos electorales cada vez más libres y transparentes.

Finalmente, y vinculado a este ámbito de trabajo, la UPD organiza la solicitud del Estado miembro interesado, misiones de observación electoral a las que se les ha dado gran trascendencia en materia de credibilidad y neutralidad. El objetivo de dichas misiones no sólo es contribuir a la tranparencia del proceso electoral, sino también a que se desarrollen normalmente. En ese sentido, las misiones frequentemente formulan recomendaciones acerca de medidas que se podrían tomar para el mejoramiento y fortalecimiento de los sistemas e instituciones electorales. Desde 1989 hasta la fecha la OEA ha participado en 36 elecciones en 15 Estados miembros.

3. Modernización del Estado. Instituciones y procesos legislativos

En las distintas sociedades democráticas del hemisferio se puede observar una crisis de representatividad de los sectores políticos. Esta crisis, sin embargo, no se manifiesta, como en otras etapas históricas, en un cuestionamiento del sistema democrático, sino que se traslada, en muchos casos, de la clase dirigente hacia ámbitos donde ésta desarrolla sus acciones, particularmente, los parlamentos. Ello, indudablemente, plantea problemas de credibilidad que afectan a instituciones fundamentales del sistema democrático.

Los Estados miembros, reconociendo que el apropiado funcionamiento de las asambleas legislativas es tina condición indispensable para la estabilidad del sistema político, han solicitado la colaboración de la UPD para llevar adelante programas que apunten a mejorar la función fiscalizadora y de control político del parlamento, la eficacia de su capacidad legislativa, la articulación con los demás poderes del Estado, y los mecanismos de vinculación con la opinión pública y con los intereses del ciudadano.

Cabe señalar que estas actividades, en virtud de las limitaciones presupuestarias y de recursos humanos, y como complemento a los programas de modernización técnica realizados por organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo, han enfocado sus esfuerzos, principalmente en la creación de un conjunto de información y conocimientos sólido y sistemático sobre la problemática y el funcionamiento de las instituciones legislativas. Estos conocimientos y la información generada puede servir de base para los intentos de modernización y/o adecuación de las instituciones legislativas, así como para la capacitación en asuntos legislativos de funcionarios, políticos... profesores y estudiantes de ciencia política y periodistas. Los esfuerzos para generar conocimientos e información han incluido el intercambio de experiencias entre legisladores de los Estados miembros, la publicación y difusión de estudios e investigaciones comparativas y actividades de acercamiento entre los medios académicos y los que ejercen funciones legislativas. Los programas de la UPD también han puesto énfasis en la capacitación de asesores y funcionarios legislativos y en la asesoría técnica punctual para legisladores y la institución. Como producto importante de esta labor, en los últimos años, la LTD ha venido construyendo una red de contactos y relaciones con varias Legislaturas de la región, con los Parlamentos Regionales y con instituciones privadas y/o académicas especializadas en el estudio del poder legislativo.

La UPD en el ejercicio de este mandato de la Cumbre viene comprometiendo sus mejores esfuerzos para que, como lo ha señalado el Secretario General, los órganos legislativos sean "más representativos de la diversidad de cada nación y con mayores instrumentos para debatir sobre los asuntos cruciales del Estado". (2)

4. Democracia local/participación de las organizaciones comunitarias

La reformulación de la política económica en los países de la Región ha estado acompañada de procesos de transformación y modernización profunda de los Estados, con énfasis particularmente en la redefinición de su papel y a su dimensionamiento. Las nuevas estrategias de desarrollo han requerido el cambio de un Estado central y centralista hacia que incentive la participación de la sociedad civil y de los poderes locales para realizar, con eficacia y eficiencia, una cuestión de mayor acercamiento a las necesidades inmediatas, que acerque el poder y las decisiones políticas a la ciudadanía.

En los últimos años los países de la Región han emprendido iniciativas de descentralización como instrumento para la implementación de políticas públicas de distinta naturaleza. Al mismo tiempo el papel más protagónico de los gobiernos locales ha incentivado la participación, abriéndose de este modo nuevas oportunidades para acercar a los dos actores indispensables en una democracia el Estado y la Sociedad Civil.

La UPD apoya a los Estados miembros en aquellas actividades destinadas a promover la descentralización de la gestión publica y para que las autoridades locales puedan emprender nuevas acciones y puedan resolver con amplios medios los problemas de cada región, provincia o municipio. En el marco de estas actividades, el tema de la participación ciudadana aparece vinculado sobre todo a la necesidad de establecer e implementar mecanismos que complementen las formas tradicionales de participación política. Se trata, en definitiva, de reivindicar el papel de los actores sociales, particularmente, de los menos favorecidos en el proceso de formulación y ejecución de políticas públicas a nivel local.

La UPD está realizando actividades a favor de los procesos de descentralización y fortalecimiento de la democracia local principalmente en los niveles interamericano y subregional. El papel que se está desempeñando, es el de crear y diseminar conocimientos e información acerca de los procesos de descentralización, fortalecimiento de gobiernos locales y la participación de organizaciones comunitarias y de otros actores sociales a nivel local, tiene el objeto de suministrar apoyo y opciones adicionales al proceso de formulación de políticas sobre estos temas, a beneficio de los Estados miembros interesados. Por lo tanto, las actividades se sitúan principalmente a nivel de gobierno central, en apoyo al desarrollo de los aspectos políticos, administrativos y jurídicos de la descentralización, el gobierno local y la participación. (3)

5. Promoción de las prácticas y los valores democráticos

La democracia como modelo social requiere de la orientación necesaria para evitar los riesgos inherentes a ella. Tocqueville vislumbró que el primer deber que se impone a los hombres que dirigen la sociedad es "instruir la democracia… y reanimar si es posible las creencias."

Autores tan diferentes como Durkheim, Weber y Pareto, señalaron también que las creencias desempeñan un papel fundamental en la vida social y que pueden establecer los fines y, orientar la búsqueda de los medios de la acción individual y colectiva.

No hay duda de que la viabilidad de todo sistema político democrático, depende en gran medida de la solidez de su cultura, creencias y valores políticos. Esta cultura supone el respeta a las leves, particularmente la regla constitucional, la formación de una opinión pública y el sentido de compromiso... que conjuga el balance entre consenso y disenso. Por su parte, las prácticas y valores esenciales de la democracia son la tolerancia, la solidaridad participativa, el respeto a otros, la resolución pacífica de los diferendos, el ejercicio de la libertad, entre otros.

La democracia, como sistema político, como forma de gobiemo, y como forma de vida debe ser preservada. La condición básica para ello es el estímulo a la cultura democrática y el aprendizaje e institucionalización de normas y reglas claras que la guaranticen. Por eso, la UPD y los Estados miembros siguen uniendo sus esfuerzos en el entendido de que la democracia es el resultado de un proceso largo y progresivo de articulación entre el Estado y, la sociedad civil, que el comportamiento de los actores sociales depende de creencias, y que la difusión y enraizamiento de los valores dominantes de una cultura cívica tienen un papel decisivo en el proceso de democratización del mundo.

En este sentido, los sistemas educativos tienen un papel crucial en la definición y promoción de los valores y prácticas democráticas. Sin embargo, existe escaso conocimiento e información sobre cómo o cuál es la manera más efectiva, de enseñar y trasmitir a la ciudadanía, en particular a la juventud, esos valores y prácticas. Al mismo tiempo, cabe señalar que no se trata únicamente de la sensibilización y formación de la ciudadanía, sino también y específicamente de la inculcación de métodos y prácticas democráticas dentro de nuestros sistemas e instituciones políticas.

Con el objeto de colaborar con los Estados miembros en la promoción y en el enraizamiento de los valores y prácticas fundamentales para la democracia, la UPD ha apoyado a instituciones educativas para el desarrollo de programas de educación para la democracia a nivel primario, secundario y universitario, ha iniciado programas de formación de jóvenes líderes políticos y ha capacitado y apoyado en la construcción de diálogo y en el desarrollo y aplicación de métodos y mecanismos de resolución pacífica de conflictos. (4)

6. Diálogo y Reconciliación Política

La preservación de la paz es un objetivo ineludible de los regímenes democráticos. A ella están consagradas tanto los países de la región, como esta Organización hemisférica. Los Estados definen, soberanamente y dentro de sus respectivas jurisdicciones, los mecanismos y acciones para alcanzar tan noble propósito. La OEA, por su parte, a solicitud de los Estados miembros, los promueve o impulse, contribuyendo a eliminar los factores de perturbación e inestabilidad para que la democracia siga siendo, como lo ha reiterado el Secretario General, la columna vertebral de la renovación estructural de la Región.

En estos esfuerzos para afianzar la paz, cada vez es más necesario un apoyo a la readecuación de las relaciones sociales y de la relación Estado-ciudadano, mediante la promoción de diálogo y la creación de espacios para que el diálogo, la negociación y la conciliación puedan llevarse a cabo.

La LIPD ha actuado en apoyo a varios procesos de reconciliación política, a través de programas o misiones especiales, apoyando la consolidación de las instituciones democráticas y el mantenimiento de un clima de paz. Esta labor ha servido de respaldo a las decisiones y acciones importantes tomadas por los cuerpos políticos de la Organización en defensa del orden democrático y para la paz en el hemisferio. Se ha colaborado con varios Estados miembros en situaciones de post-conflicto, y/o de transición democrática, en áreas tales como asesoría y seguimiento de negociaciones de paz, promoción del diálogo, prevención y resolución de conflictos, reconstrucción nacional, reinserción de ex-combatientes, verificación y promoción de derechos humanos y fortalecimiento de las instituciones básicas democráticas del gobierno y de la sociedad civil. (5)

Las Misiones de Observación Electoral (MOE) de la Organización llevadas a cabo por la UTD han jugado un papel importante en varios procesos electorales realizados en momentos críticos de post-conflicto o de transición democrática en países del hemisferio. La activa participación de las Misiones en estos contextos frágiles de sistemas electorales nuevos o recién renovados fue importante para respaldar a las instituciones electorales, contribuir a la transparencia de los comicios, disuadir prácticas anti-democráticas y aumentar la confianza de la población en las elecciones.

Asimismo, cabe señalar que en varias oportunidades y a solicitud de las partes, las MOE de la Organización han podido servir como conducto informal para cl diálogo, la construcción de consensos y la resolución de conflictos. (6)

7. Intercambios de experiencia

Tal como lo mencionamos anteriormente, uno de los objetivos y metodologías de trabajo de la UTPD ha sido la promoción de los intercambios de experiencias entre las instruccione democráticas de los Estados. En este sentido, se pueden mencionar actividades en beneficio de los órganos legislativos, de ministerios de educación en materia de educación para la democracia, instituciones electorales, entidades centrales responsables de la descentralización, la participación y de los gobiernos locales, y de los alcaldes del hemisferio. (7)  En varias oportunidades, los eventos han involucrado tanto a las autoridades de estas entidades como a los técnicos. Asimismo, se intenta propiciar el intercambio entre representantes gubernamentales y académicos o expertos en las materias.

III. COMENTARIOS FINALES

Como hemos reseñado en este documento el Plan de Acción de Miami, reafirmado por la Declaración de Montrouis, fijó un rumbo preciso para la Organización, que, reiteramos, fue calificada en esa oportunidad como "el principal organismo para la defensa de los valores y de las instituciones democráticas".

En fecha reciente, el Secretario General ha señalado que la revisión de los trabajos realizados por la OEA revela una experiencia valiosa en las tareas de implementación y seguimiento de los acuerdos de la Cumbre.

En lo que respecta específicamente a la UPD, estimamos que la evaluación es positiva.

En primer lugar, hemos apoyado a las instituciones electorales y legislativas del hemisferio para consolidar la democracia representativa, objetivo prioritario de nuestra Organización. Se empieza a contribuir de manera significativa a los procesos de descentralización y fortalecimiento de la democracia local a través de iniciativas regionales y sub-regionales y se ha avanzado en el apoyo, del desarrollo de una cultura política democrática en el hemisferio, a través de programas de promoción de valores y prácticas democráticas. La Oreanización ha adquirido una experiencia valiosa en el apoyo a procesos de diálogo y de reconciliación política: en este sentido, se está tratando de recuperar las experiencias adquiridas para que puedan servir para acciones futuras. En materia de intercambio de experiencias, se han podido realizar varias actividades que han reunido a instituciones democráticas del hemisferio y a expertos en los temas, logrando importantes intercambios de conocimientos, técnicas e información.

Estas actividades, servirán de base para profundizar nuestro apoyo a los Estados miembros sobre estos y otros temas. Las experiencias, los conocimientos y las relaciones institucionales que se han desarrollado en el cumplimiento de los mandatos de la Cumbre nos permiten brindar más apoyo a los Estados en materia de información, en la creación de espacios para la discusión colectiva de prioridades y, políticas y en el desarrollo de iniciativas de cooperación horizontal entre los Estados.

Con este propósito, y a pedido de los Estados miembros, aunaremos nuestras capacidades a la de los Estados miembros para apoyarlos en la identificación de problemas y la definición de las prioridades de cada tema. Asimismo, estrecharemos los lazos de cooperación, ya establecidos con instituciones públicas y privadas para reunimos los recursos necesarios y efectuar de este modo el seguimiento oportuno y adecuado de los temas vinculados a nuestra competencia específica competencia.


(1) La UPD ha colaborado, bajo distintas modalidades de acción con los organismos electorales, de Belice, Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Perú y Venezuela. Asimismo en cooperación con el BID se ha programado para el mes de noviembre una Conferencia subregional sobre Fortalecimiento de los Registros Civiles de Panamá y de Centroamérica.

(2) Se ha colaborado con los cuerpos legislativos y/o con instituciones académicas especializadas en el análisis de las funciones del poder legislativo en los siguientes países: Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Guatemala, Paraguay, Uruguay. En Centroamérica y a nivel de la Comunidad Andina, se esta apoyando el desarrolla de programas regionales de apoyo institucional a parlamentos, incluyendo servicios de asesoramiento, capacitación e investigación. Asimismo, se ha colaborado con la Universidad de las Indias Occidentales en la realización de un curso regional para el Caribe ingles de entrenamiento en Técnicas de Redacción Legislativa.

(3) Se está trabajando actualmente en la conformación de un programa hemisférico integral en descentralización, gobierno local y participación, lo cual apoyará a los gobiernos centrales en estos temas por medio de actividades de investigación, intercambios de experiencias a través de reuniones de expertos y de practicantes, seminarios de capacitación, iniciativas de cooperación horizontal y desarrollo de un sistema de información.

(4) Se ha colaborado en programas de educación para la democracia con los países de Grenada, México, Nicaragua, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. A través de eventos sub-regionales, se ha apoyado igualmente el intercambio de experiencias sobre el tema de la enseñanza de los valores y practicas democráticas en las escuelas con los países de Centroamérica y del MERCOSUR. Un programa de educación cívica para el Caribe está actualmente bajo consideración. La formación de jóvenes lideres políticos se está apoyando principalmente a nivel subregional.

(5) Se ha colaborado en programas de educación para la democracia con los países de Grenada, México, Nicaragua, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. A través de eventos sub-regionales, se ha apoyado igualmente el intercambio de experiencias sobre el tema de la enseñanza de los valores y practicas democráticas en las escuelas con los países de Centroamérica y del MERCOSUR. Un programa de educación cívica para el Caribe está actualmente bajo consideración. La formación de jóvenes lideres políticos se está apoyando principalmente a nivel subregional.

(6) Desde 1989 basta la fecha, la OÉA ha observado 36 elecciones en 15 Estados miembros.

(7) En dos ocasiones, junto con otras instituciones multilaterales, la OEA a través de la UPD patrocinó una Conferencia Interamericana de Alcaldes. Este año, participó en una tercera Conferencia Interamericana de Alcaldes con la organización y animación de los panales de discusión.


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