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CONSEJO PERMANENTE DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS
COMISIÓN ESPECIAL SOBRE GESTIÓN DE CUMBRES INTERAMERICANAS

OEA/Ser.G CE/GCI-119/97
31 octubre 1997
Original: español


EL PROCESO DE CUMBRES HEMISFÉRICAS Y LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

La OEA y su contribución a la Cumbre de Santiago
AG/RES. 1449 (XXVII-O/97))

1. Introducción

En cumplimiento del mandato recibido en el vigésimo séptimo período ordinario de sesiones de la Asamblea General, la Secretaría General entrega a los Estados miembros su propuesta de Plan de Trabajo delineando las medidas necesarias para apoyar con eficiencia los compromisos que emanen del proceso de Cumbres Hemisféricas, particularmente en vista de la próxima reunión Cumbre a celebrarse en Santiago de Chile en 1998.

Como se ha indicado en ocasiones recientes, a medida que el proceso de diálogo y concertación hemisférica se consolida, es conveniente que éste sea establecido sobre fundamentos institucionales sólidos que permitan asumirlo como un proceso gradual y acumulativo. Es ese sentido, esta propuesta adelanta algunas sugerencias respecto del apoyo que la Organización estaría en condiciones de prestar al proceso de institucionalización y seguimiento de los acuerdos de las Cumbres Hemisféricas.

Esta propuesta no surge del vacío. En los últimos tres años, la OEA ha adquirido una valiosa experiencia al apoyar a través de distintos mecanismos la gestión de los Estados en la ejecución de las iniciativas adoptadas en el Plan de Acción de la Cumbre de 1994. Específicamente, la OEA ha apoyado el trabajo de alrededor de 14 de las 23 iniciativas aprobadas en Miami. Ello ha permitido acumular una valiosa experiencia en la preparación de reuniones de altos funcionarios de gobierno y expertos de países y den el apoyo a dichos encuentros; en la elaboración de documentos y material de apoyo técnico para las discusiones de los delegados de países; y en la recopilación y distribución de insumos requeridos para el desarrollo exitoso de esos encuentros. Simultáneamente, la Organización ha resultado ser un espacio de concertación y acuerdo en el que todos los Estados miembros pueden contar con acceso pronto a la información y a instancias de apoyo de variado tipo.

Con el propósito de profundizar en esa experiencia y ofrecer a los Estados miembros un mejor servicio, la Oficina del Secretario General presenta la siguiente propuesta. Acorde con el mandato de la Asamblea General, ésta se concentra fundamentalmente en las tareas necesarias para asumir actividades de seguimiento a las iniciativas que serán aprobadas por los Jefes de Estado y de Gobierno en Santiago de Chile.

No obstante, la propuesta también incluye algunas ideas respecto de posibles contribuciones que la OEA estaría en condiciones de realizar en el período preparatorio a la Cumbre de Santiago. Esas ideas responden directamente a requerimientos específicos realizados por algunos países coordinadores en conformidad con los acuerdos aprobados por los Estados en las reuniones del SIRG.

Finalmente, la propuesta de Plan de Trabajo aborda las implicaciones financieras de las tareas identificadas en este documento. En este aspecto, sólo se plantean algunos criterios generales que consideramos importante tener presentes en las discusiones respecto a la identificación de responsabilidades y a la asignación de tareas en la fase de seguimiento. Una propuesta detallada dependerá, en última instancia, de los mandatos particulares que la Organización reciba en la Cumbre de Santiago.

2. LA OEA en el proceso preparatorio de la Cumbre

La OEA, en coordinación con el resto de las instituciones del sistema interamericano, está en condiciones de apoyar y contribuir eficazmente a las labores del SIRG y los países coordinadores que lo requieran en la preparación de la próxima Cumbre de las Américas. La cooperación de la OEA puede materializarse tanto en la elaboración de documentos de trabajo solicitados tanto por el SIRG y por los países coordinadores de temas, como en la organización y apoyo a reuniones preparatorias en temas específicos.

En esa perspectiva, la OEA está apoyando las solicitudes de algunos países coordinadores de temas en la preparación de iniciativas temáticas. A la fecha, la OEA realiza actividades de apoyo en las siguientes áreas:

a. En el tema de Educación, la OEA ha participado de las reuniones preparatorias y está colaborando estrechamente con los países coordinadores en la elaboración del documento que será sometido a los Estados en la próxima reunión del SIRG. Simultáneamente, la OEA ha preparado un documento de trabajo orientado a contribuir en la discusión global sobre definición de políticas de educación.

b. En el tema de Preservación y Fortalecimiento de la Democracia y los Derechos Humanos, la Secretaría General ha puesto a disposición de los países dos propuestas que ésta se encuentra en proceso de implementar con participación de los bancos multilaterales:

- El Programa de Estudios sobre la Democracia; y

- El Programa de Apoyo a Gobiernos Entrantes

También se ha distribuido una versión revisada del Documento de Trabajo "La Democracia Representativa en las Américas. Propuesta de marco de acción para el Sistema Interamericano". Este documento, que el Secretario General presentó a los Estados miembros en abril de 1997, contiene algunas reflexiones que se entregan como contribución a la discusión general sobre el tema.

En el tema de Derechos Humanos, se presenta una propuesta respecto de como continuar el proceso de fortalecimiento del sistema de promoción y protección de los derechos humanos iniciado por los Estados en el seno de la OEA y ratificado en la última Asamblea General. A partir de ese proceso y construyendo sobre él, se espera iniciar una etapa de revisión más global respecto de la problemática de los derechos humanos en el hemisferio.

Por último, en el tema de democracia y derechos humanos, se ponen a disposición de los Estados documentos con contribuciones en los temas cooperación judicial; seguridad ciudadana; y corrupción.

c. En el tema de Integración Económica y Libre Comercio, además del trabajo que la OEA ya realiza a través del Comité Tripartito en relación al ALCA, se le ha solicitado a la Organización apoyo en relación con la iniciativa Laboral. Esto se realizará en el contexto de la próxima sesión de la Conferencia Interamericana de Ministros del Trabajo (CIMT), instancia que recibe apoyo técnico de la OEA.

La OEA apoyará también las reuniones preparatorias en los temas de ciencia y tecnología, así como de telecomunicaciones.

d. En el tema de Erradicación de la Pobreza y la Discriminación, la OEA está apoyando dos subtemas específicos:

- Participación ciudadana. Se coopera con los países coordinadores en la identificación de iniciativas derivadas de la Estrategia Interamericana de participación Pública.

- Mujeres. La Comisión Interamericana de Mujeres, adscrita a la OEA, está apoyando la preparación de la segunda reunión preparatoria a realizarse el próximo mes de octubre. En dicha ocasión los coordinadores entregarán a la CIM encargos específicos.

La Secretaría General ha iniciado la preparación de un documento de trabajo sobre pobreza. El documento se centrará en analizar elementos de diagnóstico de las políticas sociales y las instituciones activas en esta área. Se espera presentar dicha contribución al SIRG en la próxima reunión de esta instancia.

e. Por último, en el tema de Desarrollo Sostenible, la Secretaría General de la OEA presentará en la Cumbre de Santiago un informe sobre los avances en la ejecución del Plan de Acción de la Cumbre de Santa Cruz. En él se incluirá la información sobre los avances a nivel nacional, así como los realizados mediante los organismos internacionales comprometidos en el proceso.

3. El Proceso de Seguimiento de la Cumbre de Santiago: la OEA a la altura de los nuevos desafíos

Conscientes de que el futuro de la OEA depende en gran medida de su capacidad de responder eficiente y prontamente a las necesidades y desafíos que enfrentan sus Estados miembros, la Organización aspira y está preparada para ejercer un papel útil y complementario al de los gobiernos en el cumplimiento de los compromisos colectivos que asuman los Jefes de Estado y de Gobierno en la próxima Cumbre. En ese contexto, la Secretaría General sugiere una estructura de institucionalización y seguimiento del proceso de cumbres hemisféricas establecido sobre dos principios básicos:

a. Coordinación global del proceso a cargo de las Cancillerías

Las Cancillerías deben mantenerse como los principales responsables de la negociación política y de la coordinación general. Una de las claves del éxito del proceso de Cumbres ha sido la incorporación de las Cancillerías como responsables de la negociación de las agendas temáticas y del cumplimiento de los mandatos emanados de esas reuniones. La continuidad de la participación de los Viceministros y altos funcionarios, como instancias de negociación y coordinación general, es imprescindible para lograr un seguimiento exitoso de los acuerdos de la Cumbre de Santiago. Esa estructura es una razón esencial para explicar el éxito en el proceso de seguimiento de los acuerdos de Miami, principalmente por dos razones: primero, los Viceministros participan en las reuniones dotados de la autoridad plena de sus respectivos ministerios para adoptar decisiones y acuerdos con prontitud. Segundo, la estructura de trabajo ha demostrado ser ágil y ejecutiva, lo que permite una negociación fluida y eficaz.

Estas razones llevan a la Secretaría General a plantear la posibilidad de adoptar un mecanismo similar al actual para el seguimiento de los acuerdos de Santiago. Con el objetivo de avanzar en la institucionalización del proceso sin alterar las características antes descritas, la OEA podría auspiciar la realización de estas reuniones en su sede, manteniendo un mecanismo de coordinación que a nivel de Viceministros. Ello permitiría dotar al proceso de apoyo administrativo, técnico y de memoria institucional, y mantener la agilidad y eficacia del mismo.

b. Seguimiento específico por tema

La modalidad de seguimiento de cada uno de los temas de la Cumbre de Miami en reuniones periódicas también ha servido para obtener una visión global de la ejecución del Plan de Acción de Miami. Sin embargo, concluida esa etapa, creemos que un seguimiento más eficaz debe en el futuro evitar basarse en un mecanismo uniforme y homogéneo.

En la medida que los acuerdos logrados en el Plan de Acción de Santiago se vayan haciendo más técnicos, el seguimiento del avance en los mismos debe adaptarse a las características y especificidades de cada tema concreto. Ello implicaría entregar, cuando sea pertinente, las tareas de seguimiento a expertos y responsables sectoriales relevantes de cada país, junto a los coordinadores de las Cancillerías.

c. Contribución de la OEA al proceso de cumbres hemisféricas

Sobre la base de esos principios, la OEA está en condiciones de crear un mecanismo de Apoyo al Seguimiento de las Cumbres Hemisféricas que sería responsable de la coordinación general del trabajo de la Organización en los siguientes aspectos:

• organización y apoyo a las reuniones periódicas de coordinadores nacionales de Cancillerías y de autoridades sectoriales;

• preparación de documentos técnicos de apoyo al trabajo de dichas reuniones;

• secretaría administrativa y/o técnica de acuerdo con la reunión; y

• mantención de la memoria institucional del proceso.

Este mecanismo coordinador puede ser implementado sin cargas financieras adicionales para la Organización dentro de un cuadro de cumplimiento puntual de las contribuciones de los Estados miembros. El ente coordinador funcionará con el actual personal de la OEA, se ubicará en la Oficina del Secretario General, dependerá directamente de él y trabajará en estrecha coordinación con las áreas especificas de la Organización que ya están involucradas en tareas específicas de apoyo. El mecanismo de coordinación podrá apoyar las tareas de la Comisión Especial de Gestión de Cumbres de la OEA, y asegurará un flujo constante de información con el Consejo Permanente de la Organización. Por último, servirá como punto central de contacto para canalizar las demandas que tanto los Estados como las entidades no estatales planteen a la Organización. Todo ello asegurará una coordinación centralizada, ordenada y eficiente bajo la responsabilidad política de las cancillerías y con un apoyo efectivo y pronto de la OEA.

Independientemente del arreglo institucional que adopte la Secretaría General para el mejor cumplimiento de sus responsabilidades, la OEA se encuentra en condiciones de realizar las siguientes funciones de apoyo:

• Foro político multilateral y espacio para elaborar consensos, en un marco institucionalizado que permita asumir los procesos como proyectos acumulativos y atenuar las asimetrías de la región.

• Trabajos de apoyo solicitados por los Estados para tareas de ejecución de las acciones determinadas en Santiago.

• Utilización de mecanismos institucionales existentes para facilitar el seguimiento de la Cumbre, tales como las reuniones y conferencias de ministros y autoridades sectoriales de los Estados miembros. Esto ya ocurre en campos como educación, trabajo, desarrollo social, medio ambiente, fondos de inversión social, telecomunicaciones, ciencia y tecnología, drogas y narcotráfico, y mujer. Este año se incorporarán los ministros de justicia. En todas esas instancias, la OEA ha asumido tareas de Secretaría Técnica y Administrativa. El uso de estas modalidades permitiría una mayor coordinación entre la ejecución de los acuerdos adoptados en las reuniones cumbres y las políticas sectoriales específicas de cada país. La Secretaría Ejecutiva del CIDI está preparando un estudio sobre las reuniones ministeriales que ya se reúnen en el marco de la OEA, el tipo de apoyo que se les otorga y como estas instancias podrían asumir las tareas de seguimiento de los temas sectoriales. Este documento será entregado al SIRG en la próxima reunión preparatoria.

• Coordinación entre instituciones regionales. Como se indicaba anteriormente, en la medida en que los mandatos emanados de las cumbres son de naturaleza intersectorial, las tareas de apoyo y seguimiento deben recaer en aquellas instituciones que cuentan con las ventajas comparativas para cada tema. Ello implica movilizar los recursos y el trabajo de organizaciones como el Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, y la Corporación Andina de Fomento, entre otras. Un trabajo eficiente de seguimiento requiere un mandato preciso de los gobiernos para constituir un sistema permanente de coordinación entre las Organizaciones que estén involucradas en tareas de apoyo al seguimiento de Santiago.

• Relevamiento de los distintos esfuerzos en la región sobre cada tema, intercambiando información con las agencias internacionales. Esto permitirá evitar duplicidad de trabajos entre países, organismos internacionales y agencias de cooperación.

• Memoria histórica, centro de documentación y Website del Proceso de Cumbres. A medida que el proceso de cumbres y diálogo hemisférico se consolida en un mecanismo de consulta y deliberación periódico, resulta necesario definir una instancia en la cual la memoria institucional de dicho proceso quede radicada. Simultáneamente, es importante centralizar dicha información para facilitar y garantizar a todos los Estados y Gobiernos el acceso a ella. Para esto, la OEA se encargaría de abrir una página en Internet con toda la información relevante del proceso de Cumbres iniciado en Miami en 1994 y que mantenga continuidad con el trabajo que en este sentido se ha realizado desde el SIRG.

• Coordinar todos los esfuerzos que realizan los países y las agencias internacionales en la construcción de una red tecnológica de las Américas (Network of the Americas) para intercambio de información en todas las áreas de seguimiento de la Cumbre.

• Secretaría administrativa de las diversas reuniones de seguimiento. La OEA cuenta con la estructura administrativa necesaria para apoyar la realización de estas reuniones. Ello comprende, entre otras cosas, instalaciones físicas adecuadas, personal de secretaría y apoyo de traducción e interpretación cuando las reuniones se realicen en la sede de la OEA.

• Secretaría técnica. La especificidad y el alto nivel técnico que ha adquirido el diálogo hemisférico en diversos temas requiere un profundo trabajo de preparación de insumos analíticos que alimenten y focalicen dicho diálogo. La OEA, en conjunto con otras instituciones, puede preparar documentos de discusión, estudios comparativos, y otros instrumentos de análisis que contribuyan a enriquecer las discusiones sobre políticas sectoriales que las diversas autoridades regionales emprendan.

• Foro de intercambio de experiencias. En este campo la OEA tiene una vasta experiencia que puede permitir ampliar la cooperación horizontal en la región en los temas definidos en Santiago.

4. Financiamiento y arreglos institucionales en la OEA

En relación con las tareas necesarias para apoyar la etapa preparatoria a la Cumbre de Santiago, la Secretaría General estima que ellas no implicarán una carga financiera adicional para la Organización. El presupuesto de cada área y unidad cuenta con recursos, que si bien son limitados, permitirán financiar las actividades de esta etapa. Por otra parte, el presupuesto aprobado en Lima contempla una partida específica de recursos para la realización de reuniones y conferencias especializadas extraordinarias. Lo anterior está obviamente supeditado al cumplimiento puntual y completo de las obligaciones financieras de los Estados miembros para con la Organización.

En relación con la etapa siguiente, e independientemente de los acuerdos y mandatos que emanen de la reunión de Santiago, la consolidación del proceso de cumbres como una instancia de diálogo hemisférico requerirá tomar decisiones substantivas para adecuar las instancias de seguimiento existentes. Entre otras se debe destacar:

a. Incorporar los mandatos de la Cumbre por vía de Resoluciones de la Asamblea General. Las actividades encomendadas deben tener en cuenta con precisión la fuente de financiamiento. En esta tarea la Comisión Especial de Gestión de Cumbres puede prestar una contribución importante al proceso.

b. Otorgar a la Comisión de Asuntos Administrativos y Presupuestarios la autoridad para ajustar con prontitud los presupuestos de acuerdo con los mandatos emanados de la Asamblea General.

c. Mandatos claros de los Jefes de Estado y de Gobierno para iniciar un proceso institucionalizado de coordinación entre las instituciones del sistema interamericano, para lograr un mejor trabajo de ejecución, una mejor y más racional utilización de los recursos y para brindar un servicio más coherente a los países de la región.

d. Los Estados también deberán estudiar mecanismos complementarios para asegurar un financiamiento adecuado de los acuerdos de las Cumbres cuando estos sobrepasen la capacidad de las organizaciones regionales. Ello se aplica tanto para las tareas de seguimiento específico, como para las reuniones de carácter general.


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