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CONSEJO PERMANENTE DE ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS
COMISIÓN ESPECIAL SOBRE GESTIÓN DE CUMBRES INTERAMERICANAS


OEA/Ser.G  CE/GCI-52/96
15 marzo 1996
Original: inglés

ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD

Referencia: DEC/51/5 (0240)

Estimada Embajadora:

Con referencia a su carta del 9 de febrero de 1996, sírvase encontrar adjunto el informe preparado por la oficina de Relaciones Externas sobre las actividades de la Organización Panamericana de la Salud en cumplimiento de los mandatos del Plan de Acción de la Cumbre de las Américas.

Atentamente,

George A. O. Alleyne

Director
Excelentísima
señora Harriet C. Babbitt
Embajadora, Representante Permanente
de los Estados Unidos ante la OEA
Departamento de Estado
2201 C Street, N.W.
Washington, D.C.


 
INFORME A LA COMISIÓN ESPECIAL SOBRE GESTIÓN DE CUMBRES
EN RELACIÓN CON LAS ACTIVIDADES DE LA ORGANIZACIÓN PANAMERICANA
DE LA SALUD (OPS) PARA EL CUMPLIMIENTO DE LOS MANDATOS DEL
PLAN DE ACCIÓN DE LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

(Segundo informe)

La Organización Panamericana de la Salud tiene el privilegio de actuar como coordinador responsable del punto 17 del Plan de Acción de la Cumbre de las Américas sobre un acceso equitativo a los servicios básicos de salud.

La OPS es el organismo intergubernamental especializado en salud del sistema interamericano y actúa también como oficina regional de la Organización Mundial de la Salud para las Américas. La OPS tuvo el honor de participar en los preparativos de la Cumbre de las Américas celebrada en Miami, en diciembre de 1994, y tiene el placer de desempeñar un papel activo en apoyo de los países de la región en la implementación del Plan de Acción aprobado por la Cumbre.

GENERALIDADES

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) se complace en informarle de las actividades específicas que ha emprendido conjuntamente con los países miembros para implementar el punto 17 y como "coordinador responsable", informar también de las actividades emprendidas por los países miembros. Además, compartiremos brevemente con usted algunos detalles sobre las medidas adoptadas por la OPS en relación con otras dos esferas importantes: el orden del día de las Primeras Damas y el punto 23, Alianza para la prevención de la contaminación.

Como "coordinador responsable" del punto 17, a fines de noviembre, el Director de la OPS se dirigió a los gobiernos solicitando informes sintéticos de las actividades de salud de cada país relacionadas con la Cumbre de las Américas. A la fecha, hemos recibido una serie de informes en los que se detallan los empeños relacionados con la implementación del Plan de Acción. Todos los países de los cuales hemos recibido informes han demostrado un profundo empeño en la consecución de los objetivos de la Cumbre.

Recién ahora se está recabando y analizando la información sobre las actividades de salud del año pasado, el primero transcurrido desde la Cumbre de Miami. También se puede encontrar información adicional sobre el progreso en torno a temas específicos en el sector salud en el informe anual del Director de la OPS para 1995 que se publicará este año. Y, por supuesto, se podrá contar con mayor información sobre todos los países del continente a medida que se realicen los exámenes anuales de los progresos alcanzados en cada país.

Es sorprendente comprobar que la Cumbre de Miami se celebró hace apenas trece meses. Desde el punto de vista de la OPS, el ritmo de las actividades relacionadas con la Cumbre ha sido rápido, lo que indica la seriedad con que los gobiernos están actuando en la consecución de los objetivos fijados en la Declaración de Principios y en el Plan de Acción. Al mismo tiempo, trece meses es un plazo muy breve para cuantificar el progreso alcanzado en dos continentes de naciones, sumamente diversas en tamaño, cultura y recursos. Se debió, en parte, al genio de los dirigentes continentales la inclusión en el Plan de Acción, no sólo de objetivos generales y nobles, sino también de medidas específicas cuantificables. Este informe, necesariamente, debe concentrarse en lo que ya se puede cuantificar.

Todas las medidas específicas importantes cuya adopción se instaba en el punto 17 han sido alcanzadas con la participación dinámica y constructiva de todos los países. Esto indica claramente y que los compromisos asumidos en Miami no son meras palabras en un papel, sino que reflejan el deseo profundo y sustancial de actuar de consuno en favor del mejoramiento de la salud de todos los pueblos de las Américas. Todos podemos y debemos enorgullecernos por la rapidez con que se alcanzaron muchos de los objetivos. En una serie de reuniones importantes, los países de nuestra región han establecido nuevas políticas detalladas para mejorar la salud y el medio ambiente de la región.

Sin embargo, existe el peligro de informar sólo de lo que podemos ver a esta altura, a tan poco tiempo de la Cumbre de Miami. Debemos evitar el exceso de optimismo por los progresos alcanzados hasta ahora en torno al tema 17. La verdadera labor de reducir en los hechos la mortalidad infantil y materna para el año 2000, de lograr los objetivos en materia de salud infantil, materna y reproductiva, de garantizar un acceso universal y no discriminatorio a los servicios básicos de salud, de combatir las enfermedades infecciosas y transmisibles y el SIDA, así como de mejorar los servicios comunitarios esenciales para los pobres, los discapacitados y los grupos indígenas Ctodos objetivos del tema 17C llevará muchos años de esfuerzos sostenidos a nivel de los países y a nivel regional. Al mismo tiempo, la vastedad de la tarea que el continente se ha impuesto no debe desalentarnos jamás. Para quienes actuamos en la esfera de la salud, es posible mirar hacia atrás y ver una larga historia de constante mejoramiento de los indicadores de salud de nuestra región. En un plazo comparativamente breve, muchos de nuestros países han logrado mejoras extraordinarias en la expectativa de vida de nuestros ciudadanos y en la calidad de vida de las grandes mayorías. En los últimos años, hemos erradicado la viruela y la polio de la región y el sarampión cede rápidamente al empeño decidido de nuestros gobiernos.

Un informe reciente de la Fundación mexicana para la salud, titulado Salud y Economía: Propuesta para el Progreso en el Sistema de Salud Mexicano refleja extraordinariamente el avance en la salud, describiendo brevemente las vidas de tres generaciones de mujeres en una familia mexicana. El informe comienza describiendo el nacimiento de una niña en 1943, cuando existía un 20% de posibilidades de que no sobreviviera el primer año y en que México contaba únicamente con 4.300 médicos. En 1968, cuando nació la hija de aquella niña, la tasa de mortalidad en el primer año de vida se había reducido a la mitad y México contaba con 22.000 médicos. En la época en que una nieta de aquella niña cumplió 7 años, es decir, en 1993, su expectativa de vida era 30 años mayor que la de su abuela a una edad comparable, la mayoría de los niños estaban totalmente vacunados y México contaba con 175.000 médicos. Y la historia de esta familia mexicana puede repetirse a partir de ejemplos de un avance similar en muchos países de la región. Tenemos mucho camino que recorrer pero ya hemos andado bastante.

TEMA 17: ACCESO EQUITATIVO A LOS SERVICIOS BÁSICOS DE SALUD

Aparte de fijar amplios objetivos, como el que se resume aquí, el tema 17 describe una serie de actividades bastante específicas que los gobiernos y las instituciones internacionales deberán emprender.

Progreso en los objetivos de salud maternoinfantil

El primer compromiso asumido en el marco del tema 17 representa el apoyo decidido a los objetivos de la Cumbre Mundial para la Infancia, celebrada en 1990, el Acuerdo Nariño de 1994 y la Conferencia Internacional sobre población y desarrollo en favor de los objetivos de salud maternoinfantil y reafirmar la adhesión de los gobiernos a la meta de reducir la mortalidad infantil y materna en un tercio de los niveles de 1990 para el año 2000. Los gobiernos de esta región cumplieron un papel preponderante en la elaboración de diversas políticas internacionales en relación con los objetivos de la salud maternoinfantil. A partir de los programas emprendidos en una serie de países miembros, resulta claro que todos se han empeñado en alcanzar los objetivos del año 2000. Colombia, por ejemplo, ha elaborado el programa PAMI encaminado a fortalecer el acceso a los servicios de salud maternoinfantil con el fin de resolver el 70% de los problemas de rutina y emergencia a través de una red de centros. El Salvador ha intensificado sus esfuerzos encaminados a reducir la mortalidad infantil asegurando la adecuada nutrición del niño por medio de la distribución de vitamina A, la complementación de diversos alimentos, la formación de 1.700 asesores nutricionales voluntarios a nivel comunitario y el afianzamiento de su programa de educación en nutrición.

En 1990, los países de las Américas aprobaron un plan de acción para la reducción de la mortalidad materna. El objetivo de este plan era reducir la mortalidad materna en un 30% para 1995. La Cumbre de las Américas amplió ese compromiso al fijar el objetivo de reducir la mortalidad infantil a la mitad para el año 2000. La OPS difundirá en breve un estudio importantísimo en el que se evalúan los progresos alcanzados en la consecución de este objetivo en el período 1990-1994. El informe demostrará que se ha avanzado significativamente. Con respecto a la propia mortalidad materna, se ha avanzado mucho en algunos países y poco en otros de manera que la información no refleja todavía el perfil necesario para reducir la mortalidad. El informe de evaluación de la OPS se basa en los informes completos de cada país preparados para quienes están interesados en recibirlos. Estos informes, y especialmente el de los Estados Unidos, son muy completos y brindan una base excelente para la propia evaluación por parte de la OPS de los progresos alcanzados en la región. El informe de la OPS refleja un enorme empeño de parte de los gobiernos para llevar adelante un programa multisectorial encaminado a reducir drásticamente la mortalidad materna. Los nuevos datos incluidos en el informe y los elementos que el mismo aporta permitirán elaborar un diagnóstico más claro de la mortalidad materna y orientar mejor nuestros empeños para alcanzar el objetivo en el año 2000.

La OPS está iniciando una serie de otras medidas encaminadas a la reducción de la mortalidad materna. Entre ellas, una serie de publicaciones específicas orientadas a establecer pautas para reducir los riesgos. La OPS, en colaboración con los centros para el control de enfermedades y la prevención de los Estados Unidos publicará pronto una segunda edición sobre el control de la mortalidad materna con el objeto de seguir afianzando el sistema de vigilancia y recopilación de datos que orientan nuestras acciones para reducir la mortalidad. La OPS actúa también conjuntamente con la USAID en un proyecto para mejorar los sistemas de referencia primaria a nivel comunitario. El segundo trimestre de este año, la OPS convocará a un grupo técnico asesor sobre la prevención de la mortalidad materna en Jamaica, que ha progresado rápidamente en este campo, en los últimos años. La OPS también está empeñada en la preparación de una reunión en Bolivia sobre salud reproductiva y mortalidad materna que da continuidad a la reunión de Paraguay celebrada el año pasado por las Primeras Damas.

La OPS sigue convencida de que los objetivos del tema 17 son posibles. El rápido progreso en favor de la erradicación del sarampión y el progreso sostenido en la reducción de la mortalidad infantil y neonatal son indicadores positivos importantes. Pero la violencia, el uso indebido de estupefacientes y los accidentes siguen siendo problemas que requieren soluciones más eficaces.

Servicios básicos, clínicos y preventivos de salud pública

El tema 17 compromete a los países miembros a respaldar un programa básico de servicios de salud congruente con las recomendaciones de la OMS, OPS y el Banco Mundial y con el programa de acción de la Conferencia Internacional sobre población y desarrollo. El conjunto de servicios se propone abordar intervenciones en salud infantil, materna y reproductiva, incluyendo la atención prenatal, en el parto y posnatal, y los servicios y la información en planificación familiar, la prevención del SIDA, la inmunización y otros programas para combatir las causas de la mortalidad infantil. En el tema 17 se afirma específicamente que estos planes serán elaborados por cada país.

A través de su red de representantes en los países, la OPS mantiene un diálogo periódico y pormenorizado con los gobiernos miembros y con una amplia gama de organizaciones e individuos de cada país. A lo largo de varios años, la OPS ha actuado con los países miembros en la elaboración de ese tipo de servicios básicos. Si bien cada país presenta un perfil diferente en materia de servicios de atención de la salud y distintas combinaciones de sistemas públicos y privados, existe un apoyo general al concepto que informa este tipo de servicios clínicos, preventivos y de salud pública. Estos programas de servicio de salud son parte de un debate general sobre la reforma del sector salud que se lleva a cabo en casi todos los países. Buena parte de la información en relación con este programa de servicios básicos de salud se incorporó en los informes de los países para la preparación de la Conferencia sobre reforma del sector salud celebrada el año pasado por la OPS. La OPS espera poder informar más detalladamente sobre los progresos alcanzados en este aspecto en torno al tema 17 en una fecha breve.

Planes de acción de los países para alcanzar los objetivos de salud y asegurar el acceso a los servicios

Los países se han comprometido individualmente, en el marco del tema 17, a desarrollar o actualizar sus programas para introducir reformas encaminadas a alcanzar los objetivos de salud maternoinfantil y reproductiva y garantizar un acceso universal y no discriminatorio a los servicios básicos de salud, incluyendo los programas de educación en salud y de atención preventiva de la salud. Estos planes serán elaborados por los países y las reformas deberán abarcar los servicios comunitarios esenciales para los pobres, los discapacitados y los grupos indígenas. Asimismo, deberán contar con una estructura de salud más firme, otros medios para financiar, administrar y brindar los servicios, garantías de calidad y un mayor uso de las organizaciones no gubernamentales.

Esta parte del tema 17 aborda una serie de aspectos importantes. Los gobiernos miembros en general están decididamente empeñados en estos objetivos y muchos habían avanzado considerablemente en estas esferas con anterioridad a la Cumbre. Sin embargo, resulta claro que el debate en la Cumbre y el propio debate interno sobre la reforma de la salud en los Estados Unidos han generado un gran interés en torno a todos los aspectos abarcados por este tema.

Desde la Cumbre, el tema sigue mereciendo gran atención en todos los países. El informe de México mencionado anteriormente no es más que un indicador de un constructivo debate en torno a la política de salud. En el informe de Jamaica a la OPS se describe el propio conjunto de servicios con que cuenta este país para brindar servicios de salud maternoinfantil a las comunidades y establece nuevas medidas para implementar una gran reforma de la salud encaminada a descentralizar la administración en la prestación de servicios, la mayor participación del sector privado y las organizaciones no gubernamentales y la incorporación de nuevos métodos para el financiamiento de los servicios de salud.

A nivel subregional, los ministros de salud de la CARICOM se reunieron en noviembre para examinar la reforma de la salud desde una perspectiva conjunta.

En el informe de Perú se presta especial atención al tema del acceso a los servicios y en él se describe el acento que el Presidente del Perú puso, en el discurso ante la Conferencia Mundial de la Mujer, en Beijing, en que la mujer reciba los beneficios del desarrollo en forma equitativa.

Se reconoce ahora que las organizaciones no gubernamentales pueden desempeñar un importante papel en la consecución de muchos de los objetivos del tema 17. La OPS está activamente empeñada con los gobiernos y las ONG en el fortalecimiento de metas comunes para una prestación más eficaz de los servicios de salud. Con este fin, la OPS convocará una reunión de ONG en marzo, en su propia sede.

La propia OPS ha actuado en forma dinámica con los gobiernos en torno a todos los temas que se describen en el marco de este tema. Pueden encontrarse muchos detalles sobre estas actividades en el informe del Director de la OPS correspondiente a 1995 que se publicará este año, como se señaló.

Red económica y financiera de salud y reforma del sector salud

En el marco del tema 17, se pide a la OPS, al Banco Interamericano de Desarrollo y al Banco Mundial que se reúnan con los gobiernos, los donantes interesados y los organismos técnicos internacionales para establecer un contexto para los mecanismos de reforma de la salud, definir el papel de la OPS en la implementación de los planes y los programas de los países y proyectar el fortalecimiento de la red interamericana sobre aspectos económicos y financieros de la salud. Esta reunión, la Conferencia sobre la reforma del sector salud, se celebró en la sede de la OPS los días 29 y 30 de septiembre de 1995 y contó con la participación de los Ministros de Salud y Finanzas y representantes de otros organismos interesados. Fue copatrocinada por la OPS, el BID, el Banco Mundial, la OEA, la CEPAL, UNFPA, UNICEF, USAID y el Gobierno canadiense. La Conferencia brindó a todos los participantes la oportunidad de compartir su visión de la reforma del sector salud y generar ideas y principios que los gobiernos miembros tendrán en cuenta en relación con el financiamiento y la organización de los servicios de salud.

La reforma del sector salud ha sido una característica predominante en la cooperación técnica de la OPS con más de 25 gobiernos de la región. El BID y el Banco Mundial han sido con frecuencia aliados en esta empresa. El propio papel de la OPS normalmente se concentra en mecanismos alternativos para financiar y organizar el sector salud a fin de incrementar su eficiencia y la equidad del acceso a los servicios de salud. La OPS ha fomentado seminarios entre los países en relación con la reforma del sector salud. Uno de ellos, auspiciado conjuntamente con el BID y el Banco Mundial, se celebró en Costa Rica y contó con la asistencia de representantes de todos los países centroamericanos.

La OPS actúa también estrechamente con el Instituto de desarrollo económico del Banco Mundial para fortalecer la red interamericana sobre aspectos económicos y financieros de la salud, en conformidad con el tema 17. La red abarca a las asociaciones o grupos nacionales de economistas de salud de doce países y desempeña un importante papel en la difusión de capacidad técnica en la región.

La OPS trabaja activamente con un gran conjunto de instituciones y organizaciones nacionales importantes para reformar el sector salud. Entre ellas, todos los ministerios pertinentes, las instituciones nacionales de seguridad social y sus contrapartes regionales, y los parlamentos nacionales.

Enfermedades transmisibles y SIDA

Incluido en el tema 17 está el mandato de que los gobiernos aprovechen la reunión del Consejo Directivo de la OPS para elaborar un programa encaminado a combatir las enfermedades endémicas y transmisibles y un programa para prevenir la difusión del SIDA...

En la reunión del Consejo Directivo de la OPS celebrada en septiembre de 1995 se aprobó un nuevo plan regional para contrarrestar la amenaza de enfermedades nuevas y el resurgimiento de otras. Este plan se basó en amplias consultas celebradas anteriormente con expertos técnicos en la OPS, en las que se identificaban una serie de medidas necesarias para asegurar una capacidad que permite identificar y controlar el brote de nuevas enfermedades y vigilar el resurgimiento de viejas enfermedades, así como vigilar los problemas de la farmacorresistencia. Las actividades recientes de la OPS se vinculan a los nuevos brotes de dengue, la encefalitis equina venezolana y la leptospirosis.

La reunión del Consejo Directivo de la OPS celebrada en 1995 fue también oportunidad de reclamar una mayor atención al problema de la fiebre del dengue y la fiebre hemorrágica del dengue. La OPS está examinando las medidas que habrán de tomarse dentro de los limitados recursos disponibles para enfrentar esta enfermedad.

La prevención de enfermedades mediante la vacunación sigue siendo una herramienta sumamente eficaz. La erradicación mundial de la viruela y la erradicación de la polio en las Américas demuestran el potencial de ahorro de recursos y de sufrimiento humano de las vacunaciones. La OPS se complace en informar el apoyo universal a los programas de vacunación en la región y el elevado nivel de cooperación demostrado a nivel nacional e internacional para recoger todos los beneficios de esta tecnología. Como se ha indicado, se está avanzando rápidamente en la eliminación del sarampión. La OPS trabaja activamente con los gobiernos y el sector privado para ofrecer un gran arsenal de vacunas contra las enfermedades infecciosas que afectan la salud de nuestra región.

El VIH/SIDA sigue siendo un importante problema de salud en la región. La Organización Panamericana de la Salud, en conexión con la creación del nuevo programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el SIDA, ha preparado un plan regional para el control del VIH/SIDA. Este plan ha sido examinado con los gobiernos y con otros organismos regionales de la ONU, con las instituciones financieras multilaterales y con donantes bilaterales.

El plan de acción regional de la OPS podría brindar cooperación técnica a los países en el contexto de la estrategia del programa conjunto de las Naciones Unidas. El plan de la OPS procura mantener una reacción culturalmente específica, multinacional y multisectorial frente al VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual en las Américas. El plan está destinado a ofrecer una estructura sólida y un contexto amplio a los programas nacionales de SIDA. La OPS tiene la preocupación de que las dificultades vinculadas a la transición del programa mundial de SIDA de la OMS al programa de SIDA conjunto de la ONU tenga consecuencias adversas para los empeños en el control de esta enfermedad.

Cumbres: el desarrollo social y la mujer

El último punto del tema 17 se refiere a un llamamiento a los gobiernos miembros para abordar los aspectos del acceso a los servicios de salud formulado en la Conferencia mundial de desarrollo social de marzo de 1995 y en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer.

La OPS tuvo el privilegio de participar en ambas reuniones cumbres y se complace en informar de la activa participación de los gobiernos de la región en ambas y señalar el activo papel de muchos gobiernos en torno al tema del acceso a los servicios de salud. Anteriormente mencionamos los comentarios del Presidente del Perú sobre el tema. Los Estados Unidos, Canadá y Chile, así como muchos otros Estados miembros, desempeñaron una participación activa y papeles importantes para el éxito de ambos eventos.

OTRAS ACTIVIDADES

Existen muchas otras esferas en el Plan de Acción que se relacionan mucho con los temas de salud, desde el fortalecimiento de la democracia al combate de la droga, la cooperación científica y tecnológica y la educación. Es obvio que todos los objetivos del Plan de Acción son importantes y están interrelacionados. No se puede progresar en una esfera aisladamente. Pero hay otros dos aspectos que merecen atención especial: primero, el tema 23 del Plan de Acción, la Alianza para la prevención de la contaminación y, segundo, las actividades de las Primeras Damas de las Américas.

Alianza para la prevención de la contaminación

La Organización Panamericana de la Salud, en estrecha colaboración con otras instituciones y gobiernos, ha emprendido una serie de actividades importantes para la salud y descritas en el tema 23 del Plan de Acción de la Cumbre.

En la Cumbre de las Américas, la OPS firmó un memorando de entendimiento con el Organismo de protección ambiental de los Estados Unidos reclamando una colaboración más estrecha de ambas instituciones y la elaboración de proyectos conjuntos. Como resultado de este acuerdo, la OPS y el Organismo de los Estados Unidos para la protección ambiental han patrocinado conjuntamente una serie de seminarios y conferencias encaminados a fomentar la salud ambiental en la región. La OPS está también agradecida a ese Organismo por poner a nuestra disposición dos de sus funcionarios, que están actuando en proyectos vinculados a la calidad del aire y la información en salud ambiental. El Organismo de protección del medio ambiente de los Estados Unidos también trabaja con países de Centroamérica en relación con una red de intercambio de información sobre la evolución legislativa y reglamentaria y sobre una serie de otras iniciativas regionales. Además, ha iniciado una labor cooperativa con Chile y suscribió un memorando de entendimiento con la Organización de los Estados Americanos en relación con una amplia serie de esferas ambientales, incluida la prevención de la contaminación.

En relación con el tema 23 y la convocación de una reunión de expertos sobre los efectos de la contaminación con plomo, la OPS copatrocinó dos conferencias, el seminario internacional sobre la eliminación gradual del plomo en la gasolina, celebrado en marzo de 1995 y un posterior seminario sobre los efectos del plomo en la salud en México, en mayo de 1995. Estos seminarios facilitaron el debate y el intercambio de información técnica necesarios para iniciar el proceso hacia la meta prevista en la alianza para la prevención de la contaminación de eliminar el plomo de la gasolina en las Américas.

La OPS ha trabajado estrechamente con el Banco Interamericano de Desarrollo en la tarea de elaborar un prototipo de propuesta financiera para que los países utilicen en la presentación ante el Fondo Multilateral de Inversiones del BID. Estos prototipos de proyectos están destinados a asistir a los países o regiones que procuran financiamiento para implementar distintos objetivos de la alianza para la prevención de la contaminación.

La OPS también trabaja activamente con el Programa internacional de seguridad química en la elaboración de planes en este campo. La OPS, conjuntamente con este Programa y el Organismo de protección del medio ambiente de Estados Unidos patrocinaron una reunión continental sobre el tema en Puerto Rico, en noviembre de 1995. La OPS se enorgullece también de haber participado en los preparativos de la primera reunión de la alianza para la prevención de la contaminación, también en noviembre, de la cual fue copatrocinadora.

La OPS también ha coordinado cuatro cursos de capacitación sobre evaluación y gestión de riesgos para la adopción de decisiones vinculadas al medio ambiente. También actúa en el diseño de planes de trabajo encaminados a abordar una serie de temas de salud ambiental. Se han completado los planes regionales de seguridad química y control de desechos peligrosos. Está a punto de concluir la labor vinculada a la salud laboral y evaluación y gestión de la calidad del aire y de los riesgos. Se está elaborando un contexto para la recolección de datos sobre salud ambiental.

Asimismo, del 1 al 3 de octubre, la OPS fue sede de la Conferencia Panamericana sobre Salud y Medio Ambiente en el Desarrollo Sostenible. Esta reunión se celebró con el copatrocinamiento de la OEA, el BID, el Banco Mundial, el PNUD y el PNUMA. Dicha reunión logró importantes resultados, entre otros:

$ la aprobación por consenso de la Carta Panamericana sobre Salud y Medio Ambiente, la cual, con el Plan de Acción regional conexo, servirá de marco de referencia para asistir a los países en el cumplimiento de sus compromisos, acuerdos y prioridades internacionales en estas esferas; y

$ una mayor concentración en el medio ambiente y la salud entre los países de las Américas.

Primeras Damas

Desde la reunión de la Cumbre de las Américas de diciembre de 1994, en la que las esposas de los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas celebraron su propia reunión, las Primeras Damas han desempeñado un papel importante en el estímulo de la actividad en el continente en torno a una serie de temas vinculados al tema 17 del Plan de Acción de la Cumbre. En virtud de su influencia directa y de la visibilidad pública que tienen en sus países, las Primeras Damas se han transformado en eficaces impulsoras de importantes iniciativas de salud. La OPS ha tenido el privilegio de actuar estrechamente con muchas de las Primeras Damas y con la Oficina de la Primera Dama de los Estados Unidos y las oficinas de las primeras damas del continente en la elaboración de planes para la erradicación del sarampión y programas de reducción de la mortalidad materna, así como en debates vinculados a la violencia contra la mujer.

Las esposas de los mandatarios también celebraron una reunión cumbre en Asunción, Paraguay, del 16 al 20 de octubre de 1995. La reunión fue continuación del simposio sobre la infancia de las Américas de la Cumbre de Miami y una posterior reunión en Santa Lucía. El tema de la reunión fue la salud y la educación de la mujer y el niño. La OPS tuvo el privilegio de desempeñar un papel preponderante en la Conferencia, especialmente con respecto a los importantes temas de la erradicación del sarampión, la violencia contra la mujer y la reducción de la mortalidad materna. Todas las Primeras Damas presentes desempeñaron un activo e importante papel en los debates. La reunión generó una importante iniciativa, la Declaración de Paraguay, en la que las Primeras Damas se comprometían a procurar en sus propios países:

  • impulsar la labor en favor de la salud y la educación para la mujer y el niño;

  • fomentar la implementación de las metas de la Cumbre de la infancia;

  • contribuir a la reducción de la mortalidad materno infantil;

  • procurar la eliminación del sarampión;

  • fomentar el acceso del niño a la educación formal e informal; y

  • procurar prevenir y eliminar toda forma de violencia contra la mujer y el niño.

CONCLUSIÓN

Es fácil hacer promesas que luego no se cumplen. Un año es muy poco tiempo cuando se trata de llegar a conclusiones acerca del éxito o el fracaso de nuestra empresa en pro de los nobles objetivos previstos en el tema 17 del Plan de Acción. Pero debemos admitir que ha sido un año importante, nutrido de actividades, que claramente demuestra la sinceridad de propósitos y el profundo compromiso con una acción decidida. En lo que atañe al sector salud, creo que es justo decir que debemos sentirnos orgullosos: hemos tenido un excelente comienzo y estamos caminando en la dirección correcta.


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